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Augusta Foss-Heindel

 Memorias de Max Heindel y la Fraternidad Rosacruz

 
PARTE I

Max Heindel -  La Orden Rosacruz y La Fraternidad Rosacruz.
 
 
Por muchos años los amigos me han insistido para que escribiera mis "Memorias" con respecto a Max Heindel y contar sobre 
las relaciones íntimas con él y el comienzo de la formación de la Fraternidad Rosacruz. Al fin esto ha sido posible.Hasta    
ahora, la presión del tiempo, el rápido crecimiento del movimiento y la gran cantidad de trabajo por hacer, habían 
hecho esto imposible. Pero en este momento, el tiempo comienza a permitirnos ciertos desahogos en relación a lapesada 
carga. Los alrededores de la estancia en la cual me he establecido son tan placenteros y sus vibraciones tan armoniosas
 y puras, que los pensamientos fluyen con total libertad y ahora es posible expresar esos pensamientos en papel.
 
En esta parte, volveré a los principios de mi relación con Max Heindel. Aunque esto en cierta manera revele mi personalidad,
 no puede ser evitado, pués los dos egos conocidos como Max Heindel y Augusta Foss de Heindel están tan enteramente 
relacionados, que en vistas de hacer justicia a las actividades de uno, queriendo dejar al otro fuera, sería algo imposible.
 
Fue a comienzo del año 1.901, en el que trabajando como acomodadora en una conferencia realizada en Blanchard Hall, Los 
Angeles, California, por C.W. Leadbeater, un antigüo líder teosófico, la que escribe acomodó a un hombre de rostro muy 
placentero a su respectivo asiento. La tarde del siguiente día, mientras asistía al bibliotecario que atendía a lasvisitas
 a las salas teosóficas, el mismo hombre tan placentero, entró en la habitación y solicitó un libro escrito por unhombre
 del que había sabido el día anterior. Luego de hablar con él, fue sabido que era vecino de la escritora y naturalmente él
 fue invitado a visitar a mi anciana madre y a mi. Esta visita, fue sucedida por otras, lo que terminó en una hermosa
 amistad y estudios compartidos. Max Heindel y mi madre resultaron grandes amigos y pasaban muchas horas hablando 
sobre viejos filósofos, pués mi madre era una gran lectora.
 
        Max Heindel se inscribió como miembro de la Sociedad Teosófica de Los Angeles y resultó uno de los más entusiastas
 admiradores de Madame Blavatsky y su Doctrina Secreta. Aunque no estaba enteramente satisfecho con las Enseñanzas del Este
 y buscaba una doctrina filosófica Cristiana. En un corto tiempo fue elegido vice-presidente de la sociedad. Durante los
 tres años que duró su cargo como vice-presidente de la sociedad, un grupo de miembros se interesó por el estudio de la
 Astrología. Max Heindel fué uno de ellos y quién escribe (estudiante desde hacia unos años) los asistió en el estudio de 
las estrellas, pués en tiempos previos los miembros de la sociedad habían tenido aversión a la Astrología y Miss Foss era 
la única interesada. En un corto tiempo Max Heindel se volvió muy adelantado; su mente aguda busco el lado matemático de 
esta ciencia muy rápido.
 
        En el verano de 1.905 se enfermó gravemente y por varios meses estuvo al borde de la muerte, con problemas cardíacos.
 Luego de esta enfermedad se retiró de la Sociedad Teosófica y en Abril de 1.906, partió hacia el norte del
 Estado. Llegó a San Francisco en la mañana del 17 de Abril, pero no contento consigo mismo, algo lo empujaba a partir
 inmediatamente hacia Seattle; lo cual hizo.El 18 de Abril de 1.906, San Francisco fué escenario de un terremotoy fuegos 
desvastadores.
 
        Al llegar a Seattle, comenzó a enseñar Astrología, reencarnación, etc., pero su salud nuevamente se deterioró.
 Su pobre corazón continuaba con problemas; otra vez, pasó algún tiempo en el hospital, pero su voluntad inquebrantable
 le salvaba contínuamente de tornarse un inválido crónico.   Contra los consejos médicos, nuevamente comenzó sus 
conferencias y enseñanzas.Enseñó en Portland, Oregón, Seattle y Yakima, Washington y Duluth, Minesota;ciudades en 
las que tuvo gran aceptación.
 
        Hacia esta época, una amiga, que estaba viajando por Alemania, se había contactado con el Dr. Rudolph Steiner 
y se volvió una gran entusiasta en las enseñanzas de este Doctor. En sus cartas sugería a Max Heindel que fuera a Alemania 
a ver a este hombre, pero Heindel estaba muy contento con su trabajo en el norte; además no tenía medios económicos para
 emprender tal viaje. Pero esta amiga era tan persistente que volvió a América para persuadirlo en persona a que la 
acompañara de vuelta en Alemania, a ver a su Maestro. Su oferta de pagar al Sr.Heindel el viaje de ida y vuelta lo 
convenció al fin de dejar sus clases e ir a Alemania.
 
        Este viaje lo realizó en el otoño de 1.907. Luego de asistir algunas de las clases del Dr. Steiner,se descorazonó,
 quedando desilusionado, pués sus conocimientos eran similares a los que ya poseía. Cuando le mencionó estoa su amiga, 
esta quedó muy resentida, lo que motivó la ruptura de su amistad con Heindel. El retornó a su habitación abatido y 
desilusionado, sintiendo que había abandonado un campo fertil de trabajo en América yendo a Europa, sólopara saber que 
no había encontrado lo que esperaba. Así comenzó los preparativos para retornar a América. 
 
        Fué entonces cuando un Maestro, un Hermano Mayor de la Orden Rosacruz, uno de los Hierofantes de los Misterios,
 vino a él y le ofreció impartir las enseñanzas que tanto deseaba, a condición que las mantuviera en secreto.Max Heindel 
había buscado por años y rezado con fin de encontrar algo con que aplicar la sed del alma del mundo. Habiendo sufrido y
 vivido las ansias de su corazón por estas verdades, no pudo prometer esto al Hermano Mayor y se rehusó a aceptar nada 
que no pudiera ser transmitido a sus hermanos deseosos de conocimientos y verdades. El Maestro entonces lo dejó.
 
        Puede alguién imaginar el sentimiento que sobrevendría a un hombre moribundo, privado de alimentos por algún
 tiempo y luego de ofrecerle un pedazo de pan, antes de poder probarlo, se le quitara?. Su última condición sin duda 
fue más desdichada que la primera. Así fué con Max Heindel.   Su desilusión, al recorrer una distancia tan grande para 
reunirse con alguien que le había dado a entender que era un gran amigo, tenía una nueva enseñanza oculta (mucho más
 profunda) que darle, más encontrando que estaba equivocada, lo que hacía a sus sentimientos más intensos aún. 
 
        Se sentó durante horas quedando ciertamente aturdido luego de haber partido el Maestro. En su desilusión, teniendo
 que volver a América y comenzar en donde había dejado, sintiendo que había perdido tiempo y dinero yendoa Alemania, 
pasó varios días de infelicidad. Luego el Maestro volvió a su habitación otra vez y le comunicó que había pasado la prueba. 
Le dijo que si hubiera aceptado la propuesta o condición específicamente, la de mantener las enseñanzas en secreto al
 mundo, él, el Hermano Mayor, no hubiera vuelto. Se le comunicó también que el candidato en principio elegido, el que 
estuvo bajo instrucción durante algunos años y quién de hecho había resultado ser el mismo que fue usado como atracción 
a propósito que Max Heindel fuera a Berlín, utilizando  a una amiga con fin de inducirlo a ir -había fracasado en pasar 
la prueba en 1.905 y también, que él, Max Heindel, había estado bajo observación de los Hermanos Mayores por un número 
de años como el mejor sustituto en caso de fallar el primero. Por último le fué comunicado que sus enseñanzas debían 
ser difundidas al público antes de concluir la primera década del siglo, lo que sería hacia el fin de Diciembre de 1.910.
 
        En esta última entrevista con el Maestro, le fueron dadas instrucciones de cómo llegar al Templo de laRosa Cruz.
 En el Templo Max Heindel pasó algo más de un mes en directa comunicación con y bajo instrucción personal de los 
Hermanos Mayores., quienes le impartieron gran parte de las enseñanzas del Concepto Rosacruz del Cosmos.
 
        Fue su sueño el de afiliarse y trabajar con una orden humanitaria, pero nunca aspiró al liderazgo. Pero si 
creemos en el lenguaje de los planetas y observamos el horóscopo del Sr. Heindel  notando que 
el 6º grado de Leo en el Ascendente con el Sol, la Luna, Mercurio y la Parte de la Fortuna, todos posicionados en la 1a. 
casa, encontramos su condición de líder, uno que no puede ser seguidor, pués su mentalidad y personalidad le traerían 
gran ilustración y elocuencia.
 
          Por naturaleza Max Heindel no era dominador, tampoco de los que buscan estar siempre aventajando a los demás,
 era una persona a quién se consideraba ilustrada, alguien en quién se podía confiar. Naturalmente tal persona sería 
impulsada a posiciones de responsabilidad y autoridad. El Sol y la Luna unidos en el Ascendente impelen a este nativo
al frente. También Max Heindel tenía un muy bien aspectado Venus en la casa de los amigos. Esto siempre le trajo amigos 
fieles y confiables que fueron responsables para cooperar en la obra. Venus indica especialmente amigas mujeres y un 
ejemplo es esta señora por quien él viajó a Alemania. Allí, de la manera mas inesperada toma contacto con los Hermanos
 Mayores de la Orden Rosacruz.
 
        La mayor desventaja de Max Heindel era su cuerpo tan inestable y problemático. A los ocho años de edad, sufrió 
un accidente en su pierna izquierda, mientras jugaba con un grupo de amigos en su camino a clases. La ciudad de 
Copenhagen (Dinamarca) tenía un gran número de arroyos, o más bien zanjas con orillas a ambos lados, que eran 
utilizadas como transporte de agua para irrigación de las diferentes partes de la ciudad.
 
Los niños pequeños comenzaron a saltar sobre estas zanjas, las que en algunos lugares eran realmente anchas y el niño
 además debía escalarlas, siendo el resultado una caída que le provocó un fortísimo golpe en el talón, con un terrible
 dolor. Aunque tarde fue al colegio y estuvo el resto del día soportando dicho dolor; toda la noche resistió el sufrimiento
 sin querer contarlo a su madre, porque el día anterior los niños habían estado jugando y evadiendo ciertas
 responsabilidades de estudio. Al día siguiente en la escuela se desmayó y fue necesario cortar un zapato para librar 
su pie hinchado.
 
        A esto siguieron dieciseis meses de internación en un hospital de Copenhague. Se le practicaron tres agujeros
 a través del hueso bajo la rodilla, removiendo además vasos sanguíneos, haciéndole imposible la normal circulación. 
Así, al llegar a edad madura, luego de vivir una vida de gran actividad y trabajo duro, su corazón no soportó tanto
 esfuerzo y una pérdida en una válvula fue el resultado. Por supuesto que sufrió intensamente y en unospocos meses 
su cuerpo se rebeló, compeliéndole a estar en la cama. Consecuentemente, mucho de ese tiempo, luego de repasar la gran 
cantidad de trabajos para corregir de la Fraternidad, estando él en cama apoyado en almohadas, con los papeles sobre 
una pieza de cartón, con su pluma continuaba afanosamente escribiendo las cartas mensuales y las lecciones tan esperadas 
por tantos estudiantes y probacionistas en el mundo entero.
 
        Cuando llegó al Templo de la Hermandad Rosacruz, tal como le fue indicado, él estaba extrañamente sorprendido
 pués previamente se había figurado este edificio como una hermosa y gran estructura, resultando ser bastante diferente. 
El fue hospedado en lo que aparentemente era una modesta pero espaciosa casa de un gentil hombre de campo, un edificio 
que nadie hubiera imaginado que podía ser la sede de un tan antigüo y poderoso grupo de místicos. Cientos de curiosos, 
hombres y mujeres, habían indagado en Alemania en sus ansias de encontrar este edificio, pero ellos, como Max Heindel, 
se lo habían imaginado siempre como un noble y gran templo. Y así lo encontró él, cuando sus ojos fueron abiertos para 
percibir el Templo espiritual interpenetrando y atravesando la estructura física.
 
        Allí, como ya se dijo, los Hermanos Mayores le impartieron las enseñanzas de ese maravilloso libro, el Concepto
 Rosacruz del Cosmos, que debía ser el principal texto de estudio de la Asociación que Max Heindel quería formar
 -
La Fraternidad Rosacruz-. Ellos también le habían dicho que las 350 o más páginas de sus manuscritos deberían ser
 ampliadas y reescritas cuando llegara a la atmósfera tan eléctrica de América. Max Heindel dudaba de esto, pués estaba tan 
convencido y exaltado por las enseñanzas que había recibido de los Hermanos Mayores que no se imaginaba
 reescribiéndolas, pero este era el caso. El llegó a Nueva York con muy poco dinero pero con el espíritu en alto y rentó una
 pequeña habitación en el primer piso de una casa de alquiler. Aquí trabajó durante los calurosos días del verano, desde muy 
temprano en la mañana hasta muy tarde en la noche, sin siquiera tomarse el tiempo necesario para una correcta alimentación
 y mantenerse sano. El se compró una caja de galletas de trigo e indicó al lechero que dejara una botella de leche fuera en 
su puerta, esto constituía su ración diaria hasta adentrada la tarde cuando salía a caminar y comía suúnica comida del día.
 
Después del algunas semanas de intenso calor, él dejó Nueva York  con rumbo a Búffalo, donde intentó dar lecciones
 para solventar sus gastos, pués su dinero comenzaba a acabarse. Pero no fue recibido con mucho interés aquí, por lo
 que continuó viaje a Columbus, Ohio, donde encontró gran interés por sus enseñanzas y el apoyo necesario para continuar
 con su libro. El dio su primer lección en esta ciudad en la tarde del 14 de  noviembre de 1.908. Una artista, la señora
 Mary Rath Merrill, y su hija, le ofrecieron amablemente dibujar los diagramas necesarios para explicar ciertos temasque él
 había escrito.
 
        Esto fue en Columbus, Ohio, donde Max Heindel compró una máquina mimeográfica de segunda mano y comenzó la
 reproducir las veinte lecciones de Cristianismo Rosacruz. Así pasó horas trabajando hasta muy tarde en la noche, 
para hacer copias mimeográficas de cada lección, las que daba al concluir las clases a cada asistente. Formó aquí 
un pequeño grupo que continuó difundiendo sus lecciones una vez que partió a Seattle. Su único ruego era con objeto
de lograr que el "Concepto Rosacruz del Cosmos" fuera impreso, pero las pequeñas contribuciones que recibía por sus
enseñanzas apenas le alcanzaban para su simple comida y el alquiler de una pequeña habitación. Al fin, juntó lo 
suficiente para pagarse el pasaje de tren, viajando el día entero en última clase, pues no podía pagarse camarote. 
 
        Tenía una querida amiga en Portland, la señora Mildred Kyle, a la que había estado enviando el manuscrito
del libro que estaba escribiendo. Estaba alborozada por este trabajo tan maravilloso y comenzó a usar estas lecciones
en sus clases. También se procuró dos experimentados lectores de confianza para ayudarla a leer y hacer las
correcciones necesarias a medida que recibía el manuscrito. Ella fue la que lo alentó a volver a la costa oeste. También le 
había prometido a Max Heindel que una vez terminado su libro, ella interesaría a diez de sus amigas
para donar cien dólares con vistas a imprimir un trabajo tan valioso. 
 
        Otro amigo de Max Heindel era William Patterson, de Seattle, cuando leyó el manuscrito su primera impresión 
fue que los conocimientos que contenía eran muy avanzados para el mundo de entonces. Aconsejó esperar veinte años
 hasta
que el mundo estuviera más preparado, pero cuando conoció los planes de la gente de Portland, en el acto se ofreció a 
pagar la impresión y también llevó a Max Heindel a Chicago. Esto fue hecho, y así estos dos hombres pasaron algún
tiempo mientras M.A. Donohue & Co. imprimió las dos mil copias de la primera edición.
 
         Antes que la copia de su libro fuera dada a la editorial, fue necesario que Max Heindel retipeara el libro
entero, pués lápices de cuatro colores distintos habían sido usados por quienes lo habían ayudado tan gentilmente 
a preparar el manuscrito. Un trabajo muy valioso fue hecho por Tessie Brewster y Kingsmill Commander en la  cuidadosa
edición. Max Heindel reescribió entonces las 536 páginas de su maravilloso manuscrito. Luego se le agregaron los 
índices y algún que otro material, la lista de palabras y el índice por temas fue escrito por él para facilitar a 
los lectores un estudio sistemático de cada tema. Tanto la primera como la segunda copia de este gran libro fueron 
hechas por Max Heindel en una pequeña y anticuada máquina de escribir Blickensderfer.
 
        Con vistas a tener una estación central de distribución, cuando la primera edición de dos mil copias del 
Concepto Rosacruz del Cosmos fue terminada en Noviembre de 1.909, una mujer que manejaba una editorial Teosófica 
en Chicago se ofreció para clasificar todos los pedidos que debían ser enviados. Ambas, la primera y la segunda ediciones 
de este maravilloso libro fueron vendidas en la pequeña suma de tan sólo un dolar. Editoriales del este
comenzaron a interesarse en él y los pedidos eran cada vez más frecuentes. Max Heindel, en su gran y honesto corazón
nunca descconfió de esta mujer, para él cada hombre o mujer eran honestos hasta que se probara lo contrario. La infeliz 
sorpresa vino cuando Max Heindel, luego de unos seis meses, se enteró que la primera edición se había agotado, a pesar
de que él había recibido tan sólo quinientas copias, según le habían dicho.
        
        Desafortunadamente, la verdad finalmente aprendida fue que esta mujer con quien él tenía depositadas sus 
quinientas copias estaba endeudada con todos los editores que le habían confiado sus libros. Cuando fue presionada
a pagar esas numerosas cuentas, ofreció en pago de cada deuda la correspondiente cantidad de libros Concepto Rosacruz 
del Cosmos, lo que rápidamente agotó la primera edición. Así, cuando Max Heindel requería libros para satisfacer los pedidos 
de la zona noroeste de América, esta señora era incapaz de enviarlos.
 
         Se hizo necesario entonces colocar una orden urgente para una nueva reimpresión, y financiarla era el verdadero
 problema. La que escribe, pudo aportar una pequeña suma con el fin de posibilitar los primeros pagos de esta segunda 
edición. Esta pérdida que al comienzo pareció una calamidad, resultó luego ser una verdadera bendición, pués la editorial
 que había aceptado los primeros libros en pago, se había interesado en venderlos. Esta fue la manera de ampliar 
magníficamente el horizonte, de lograr un campo de trabajo más amplio y de llevar los libros ante el público de una
manera mucho más rápida de la que había pensado Max Heindeil que podía lograrse a través del pequeño grupo de 
miembros. Así, lo que en principio parecía una desgracia se tornó al fin en una bendición.
 
 
Luego de haber concluído Max Heindel su parte en el trabajo con su editor de Chicago, dictó cursos y clases en Seatle 
y North Yakima, Washington,y en Portland, Oregon en donde encontró un campo fertil, y en el que atrajo a muchos miembros.
Luego reescribió la primera edición de Astrología Científica Simplificada (1.910), la que era un escrito de 40 páginas.
Pero su corazón siempre le impelió a regresar a la parte sur de California, adonde había tenido su primer contacto con
el ocultismo. En sus primeros tiempos en Los Angeles, durante los tres primeros días en los que había estado trabajando 
en Teosofía,había hecho muy buenos amigos y su compañera de estudios más cercana fue a la que más estimaba. Regresó
 a Los Angeles al comienzo de Noviembre, 1.909, y sus pasos lo guiaron directo a la casa de su amiga Augusta Foss y su 
hermosa y anciana madre, a la que había aprendido a amar como a su propia madre. Había estado lejos de sus amigos por
 dos años y a pesar de no haberse comunicado con ellos, estos conocían bien los importantísimos contactos que había 
logrado y el trabajo literario que había hecho.
 
Durante estos dos años, Augusta Foss, había sido también sometida a varias pruebas, una de ellas fue una muy severa
enfermedad que pareció ser una pneumonía doble, la que la acerco a las mismas puertas de la muerte y la dejó en un muy 
débil estado de salud con problemas de pulmón. Dió entonces de baja su afiliación a la Sociedad Teosófica y fue 
incapaz de salir al aire libre en la noche. A pesar de esto, cuando su amigo Max Heindel le manifestó la propuesta de
 su intención de dar una serie de lecciones en Los Angeles, ella desafió los deseos de su madre y ofreció su ayuda a 
Max Heindel en esas lecciones.
 
Así comenzó un intenso período de escrituras y enseñanzas. Max Heindel enseñaba en salones, agrupando 800 o más 
personas, tres noches por semana. El resto de las noches formaba grupos y enseñaba tanto astrología como filosofía. 
Su primera clasede Astrología consistía de 125 alumnos. Se formó entonces en el Centro de la Fraternidad un grupo muy 
entusiasta, y los  profesores estaban preparados para llevar adelante el trabajo si Max Heindel debía partir, por lo que 
prometió a sus amigos en Seatle que regresaría a ellos una vez que su trabajo hubiera terminado en Los Angeles.
 
Con el fin de bajar y ahorrar costos de publicidad y lograr la máxima posible, Max Heindel envió ordenar cientos de 
carteles en cartones de ocho pies por diez, e imprimió en ellos las direcciones de los lugares de conferencia, así 
como los días y temas de las mismas. Luego con sus carteles en mano, clavos y martillo, recorría kilómetros caminando
 y a la vez clavando los mismos en lugares que fueran visibles al público. Parecían dar buen resultado, pués jamás dió 
conferencia en la que los salones no estuvieran llenos. Especialmente luego de su primer conferencia, los amigos traían 
a su vez a sus amigos hasta llenar completamente los salones, lo que obligó a entregar o repartir entradas, que se 
daban al ingresar. Estas entradas eran la admisión a la próxima conferencia con asiento asegurado.
 
No puedo resistir el hecho de compartir con mis lectores, el maravilloso cambio que este hombre experimentó luego de
 haber contactado a los Hermanos Mayores de la Rosa Cruz, durante los dos años que pasó fuera de Los Angeles.
 
Había sido una estudiante de astrología por 4 años cuando convencí a Max Heindel a creer en esta antigüa ciencia y un 
día cuando pasaba una tarde en su casa preguntó si su horóscopo indicaba que él sería un conferencista. En estas 
tempranas épocas, habló con un decidido acento danés y pensé que esto sería un obstáculo y respondí a su pregunta 
que sería un eximio escritor pero que quizás conferenciar no era su fuerte. Al observar en él los cambios que se
 produjeron luego de dos años de viajar y enseñar y escuchando dar las clases más motivadoras, era sin duda una 
sorpresa. Y lo más maravilloso y fascinante era que, luego de cada lección con mucha facilidad contestaba las más 
complejas y técnicas preguntas, con total elocuencia y exactitud. La que escribe le preguntó una tarde, luego de 
una conferencia en la que había respondido a preguntas realmente difíciles, de donde había obtenido los conocimientos 
que desplegaba en sus charlas. Luego de sonreir dijo: "Bien, sólo contesté lo que mi Yo Superior me dictó".
 
Hay un antigüo dicho: "El hombre propone y Dios dispone"  y éste fue sin duda el caso de Max Heindel cuando en la tarde
 del miércoles 1 de junio de 1.910 daba sus últimas clases de astrología en Los Angeles. Había encomendado su clase de
 Filosofía del día siguiente a la Sra. Clara Giddings, pequeña y querida amiga que había trabajado con él en época 
pasadas en Los Angeles. Ese mismo miércoles por la tarde, anunció que Augusta Foss continuaría con las clases de 
Astrología, también explicó que la misma había sido su maestra de Atrología lo que obviamente, logró el interés y
 unión de los alumnos.
 
Aquí es cuando el destino jugó su papel reteniendo a Max Heindel en Los Angeles hasta que cierto trabajo fuera
 realizado, el que cambiaría de raíz sus planes, por lo que en la mañana siguiente, del 2 de Junio, se enfermó
 muy gravemente de una seria deficiencia cardíaca, tan enfermo estaba que los médicos diagnosticaron el caso como
 sin ninguna esperanza. Tres médicos parados a cada lado de su cama, en el Hospital Angelus de Los Angeles, pensando 
que estaba inconsciente, discutían su caso, todos declaraban y pronosticaban que no viviría otra noche más. Max Heindel,
 no estaba inconsciente, escuchó cada palabra hablada por los doctores, les escuchó pronunciar su sentencia. Dándose 
cuenta que se le había confiado por parte de los Hermanos Mayores el transmitir al mundo su hermoso mensaje y sintiendo
 la responsabilidad, entonces allí mismo y en ese instante, declaró que no moriría, burlando a los doctores.
 
 
El dia siguiente fue hermoso, con sol radiante, un dia típico de California. Su amiga Augusta Foss lo llamó a eso 
de las dos y el le preguntó si ella lo podria llevar al parque en una silla de ruedas, el cual se encontraba cuatro 
pisos mas abajo. Ellos  estaban sentados a la sombra de uno de los más hermosos árboles de magnolia y los transeúntes 
pasaban ante él y lo observaban como si estuvieran viendo un fantasma. Era para ellos sin duda sorprendente que
 el antigüo paciente estuviera riendo luego de haberse recuperado.
 
Luego de tres dias, Max Heindel , llamó a la que escribe solicitando le alquilara un cuarto en el vecindario 
que ella y su madre vivían y asi lo hizo. La mañana siguiente sólo cuatro días después de haberse pronosticado
 su muerte por parte de los doctores y en las mismas puertas de la muerte, estaba tan bien como siempre y subía 
las escaleras hasta su cuarto, luego caminaba a la casa de las Foss para almorzar con sus amigas . Las sorprendió 
al  anunciarles que escribiría otro libro, que había recopilado muchas preguntas y respuestas en forma de libro, 
las que explicaban muchos problemas de la vida.
 
Su intención era la de contratar un taquígrafo y dictarle su libro en las instalaciones de la Fraternidad Rosacruz 
de Los Angeles , pero cuando arribó a la misma, la gente realmente estaba tan ansiosa de su llegada que no pudo 
encontrar privacidad. En consecuencia, tuvo que dictar su libro en la casa de la Sra. Foss. Como la habitación
en la que trabajaba estaba cercana a la calle, con su voz clara muy a menudo atraía una multitud en la vereda. Los 
transeúntes estaban asombrados de ver a un hombre caminando y hablando con un papel en sus manos, que contenía una 
pregunta escrita por alguien que había atendido en una de sus clases. Contestaba las preguntas casi en forma instantánea, 
sin duda siquiera. La madre de quién escribe, la que era una de sus más ardientes seguidoras, decía que en toda su 
vida nunca había conocido a hombre alguno con tal mentalidad.
 
Este libro, la Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas, publicado en 1.910, es verdaderamente una mina de 
información; desentraña la Biblia como ningún otro libro lo ha hecho. Max Heindel trabajó en este libro por algunas
 semanas y una vez más la llamada del norte fue tan urgente que comenzó a arreglar sus pasajes rumbo a Seatle. Pudo
comprar los pasajes pero los lugares estaban completos, por lo que esperó hasta que hubiera disponibles. Había, sin 
embargo, una misión incumplida demorando su partida. El destino le tenía en sus manos, un poderoso aspecto planetario 
de un Venus progresado en conjunción con una Luna radical en el Ascendente que debía ser considerada y así nació la
 idea de casamiento entre estos dos amigos y estudiantes, quiénes habían compartido sus conocimientos e intereses 
espirituales por más de nueve años,  formándose un permanente lazo espiritual. 
 
 
No quería dejar a mi madre, entonces de 84 años, la que ya había sufrido un gran golpe, por lo que el casamiento se
 llevó a cabo en secreto el 10 de agosto de 1.910, en Santa Ana, California, en la esperanza de que mi querida madre
 no sufriera la pérdida de su hija que la había acompañado y cuidado por muchos años. Max Heindel, partió para Seatle,
 Washington, el día posterior a la ceremonia, pero la Sra. Heindel permaneció en Los Angeles para responder a la misión
 que tenía para con su anciana madre.
 
Quién escribe, luego de dar el adiós a su esposo a la salida del vapor; retornó en auto a Los Angeles. Creo que ella se
 había dado cuenta en lo que se había metido, se había vuelto esposa de una figura pública cuyo trabajo sería también el
 de ella y así se detuvo en un negocio de máquinas de escribir y alquiló una de segunda mano llamada Underwood, ordenando 
se la enviaran. El día siguiente, lo pasó aprendiendo escribir a máquina y que tiempos pasó!!!. Sin aprender bien 
la primer lección, escribió la primer carta a su amado. Pero algo andaba mal, estaba segura le habían enviado la 
máquina equivocada, pués no podía encontrar una letra mayúscula, a pesar de la más minuciosa observación. Así, 
solo escribió sin más, la carta, pués no permitiría que una máquina se interpusiera con su cometido tratándose 
de una carta tan especial - la primera a su flamante marido - , al que le contó de su problema con la máquina sin
 letras mayúsculas.
 
Qué gracioso! su respuesta le volvió por correo especial al día siguiente, pués su carta se la habían alcanzado apenas
 llegó. Cuánto se rió de ella, y sus instrucciones le enseñaron a encontrar la manera de imprimir esas espantosas 
LETRAS MAYUSCULAS. Estos esfuerzos en escribir a máquina resultaron una bendición de Dios, pués cuando Max Heindel
 regresó del Norte tan enfermo, su ayudante pudo continuar con su correspondencia y el trabajo continuó a pesar de 
su enfermedad.
 
Max Heindel no había consultado al Maestro en relación al matrimonio y más tarde, durante su viaje hacia el norte,
 se preguntaba si había alguna desarmonía, pero el Maestro apareció ante él, le saludo con una sonrisa y le dijo que
 Augusta Foss había estado bajo su observación y tutela. Y siendo esto desconocido para ella, durante varios años 
y que el casamiento sería muy positivo espiritualmente y un salvavidas a su salud en relación a la protección que 
su alma le traería a él. La Sra. Augusta Foss de Heindel, fué desde ese entonces la representante de la zona sur 
de La Fraternidad Rosacruz.
 
La intuición de Max Heindel era viajar al norte y de ahí trabajar hacia el este desde la ruta norte, pero aquí el 
destino fué otra vez el maestro. Luego de conferenciar en Seatle y North Yakima, Washington, y en Portland, Oregon,
 por unas seis semanas, su pobre corazon se negó otra vez a trabajar  y tuvo que suspender su viaje, y descansar,
 pero esta vez tenía a alguien que lo esperaría, y Augusta Heindel preparó uno de sus pequeños bungalos sobre la
 playa en Ocean Park, para el retorno al hogar de su esposo enfermo. Confío su madre al cuidado de una hermana,
 pués su madre estaba muy preocupada y deseando compartir su hija con el enfermo aunque maravilloso yerno,  pués
 había aprendido a amar a Max Heindel como a su hijo.
 
Esta pequeña casa de tres habitaciones fué remodelada y preparada para el recién llegado y afortunado huésped, 
pero apenas cruzó el umbral, Max Heindel se desmayó, cayendo enfermo al borde de la muerte. Luego por tres meses 
la Sra. Heindel estuvo con él día y noche.  Había pagado el precio exacto de cada personaje público. El público, 
por su admiración a los realmente grandes, se acercan a ellos y a veces los matan.
 
Para ese entonces el público sólo podía acercarse a él a través de la oficina de correos solamente y estas dos 
almas estaban al fin realmente libres para disfrutar su amistad. Esta fue una extraña pero dulce luna de miel,
 pués sus intereses fueron reunidos en un gran trabajo.
 
A pesar de la enfermedad de Max Heindel, no permitieron que el trabajo terminara, pués estando en Seatle, él
 había comprado una pequeña imprenta, una máquina impresora que reproducía las cartas escritas a máquina. Se
 manejaba bajando la manija sobre lo que se iba a imprimir, una vez acomodado. Cuando se recibió la imprenta 
fue puesta en funcionamiento por el mismo hombre que la había enviado de la companía de carga. Luego, Augusta 
recibió las instrucciones sobre su funcionamiento, lo que hacía sentada desde la habitación de su esposo enfermo. 
Siendo naturalmente mecánica, era una aprendiz apta, pero su mayor problema era preparar la imprenta, pués debía 
hacerse en reversa para que la impresión en el papel fuera legible. Así, Augusta, sentada al lado de su esposo
 tuvo que tomar las primeras clases de puesta a punto de la nueva máquina; llevar la impresora a la pequeña 
cocina y luego colocarla en la imprenta, se debía también ajustar la cinta, pués la imprenta era tan antigüa 
que requería de cintas.
 
Ahora estamos listos, y que lío! El primer intento de impresión de ajustar la tapa sobre la rama con cierre,
 la tipografía no fue ajustada suficientemente y la primera presión en la parte superior de la máquina puso la
 tipografía fuera de su alcance. Los estudiantes que recibían estas primeras lecciones enviadas en Noviembre,
 1.910, notaron que la impresión en un lado de la carta era más oscura que en el otro; quién escribe, tiene 
aún en su poder algunas de ellas y puede recordar los primeros intentos para enviar estas hermosas enseñanzas.
 
Antes de que Max Heindel dejara Seatle para el sur, el Secretario del Centro de esta ciudad, A. E. Partridge,
 envió la siguiente carta a sus amigos en Columbus, Ohio, Seatle y Yakima, Washington, Duluth, Minnesota; Portland,
 Oregon y Los Angeles, California y todos los otros de la lista de correspondencia de Max Heindel, anunciando
 que Max Heindel iniciaría un curso por correspondencia y abriría oficinas centrales en Ocean Park California,
 bajo el número de casilla postal 866.
 
Carta a los miembros 20-A Noviembre de 1.910:
Estimado amigo: 
 
Estamos por comenzar un gran crecimiento de las actividades de La Fraternidad Rosacruz. Será un esfuerzo por 
cumplir,
 un deseo muy esperado por muchos de nuestros estudiantes, particularmente por aquellos que están aislados y 
desconectados de nuestro Centro de Estudios.
Hemos publicado una completa y admirable literatura, durante el último año, una literatura que fue recibida 
con tal entusiasmo que ya estamos preparando la tercera edición del Concepto Rosacruz del Cosmos. A pesar 
de esto, o quizás solo por la manera en la que nuestra literatura es enviada al público, ha habido un sincero
 deseo por parte de muchos estudiantes en acercarse a un contacto más personal con el Sr. Heindel. Las súplicas
 que se le han hecho, han encontrado respuestas en su corazón, a lo que reformuló un plan en vistas de satisfacer 
la demanda. El Sr. Heindel va a restringir su actividad en el campo de las conferencias y dedicar casi el total 
de su tiempo a la correspondencia con aquellos estudiantes de las enseñanzas Rosacruces y entre aquellos que 
tratan de vivir la vida.
 
Con vistas a que sus esfuerzos sean más efectivos, las cartas problablemente sean divididas en tres grados distintos,
 a fin de atender ya sea a los "estudiantes", "probacionistas" o bien "discípulos".
El interés que hasta ahora han manifestado nos conduce a pensar que quizas estuvieran ansiosos de aprovechar 
la oportunidad para solicitar que sus nombres se inscribieran en la lista de correspondencia del Sr. Heindel. 
Si estamos en lo cierto y están realmente ansiosos, por favor llenen el formulario en blanco adjunto y envíenlo 
al Secretario General, casilla de correo 1802, Seatle, Washington . Asi recibirán su primer carta en el debido 
tiempo y otras le seguirán de tiempo en tiempo. Algunas cartas pueden ser recibidas en el mismo mes y otras veces 
pasar más de un mes en recibirlas .      
                                                         "La Fraternidad Rosacruz"
 
     La respuesta fué buena tanto de los estudiantes como de los probacionistas: estaban listos para las lecciones. 
Pido al lector haga una pequeña pausa y se detenga a pensar lo que esto significaba para una mujer sola con un hombre 
enfermo en sus manos, cocinar comidas, hacer las camas, barrer las habitaciones, preparar la imprenta, las impresiones
 y escribir direcciones en todos los sobres, tanto como para la correspondencia de los estudiantes, como las tantas 
cartas que se recibían de otros tantos estudiantes (pués solicitaban a Max Heindel consejo en la ayuda de
 sus problemas); y finalmente, llevar la correspondencia hacía y desde la oficina postal, la que estaba 
a seis cuadras? Bién, quién escribe, se retiraba a la noche con temibles dolores de cabeza, brazos y pies, 
se ajetraeba y sacudía en la noche cuando dormía , pero siguiendo a este hombre que tanto sufría y aún así, 
tan determinado. Tenía tanto para dar, a pesar de estar incapacitado fisicamente y aún así nunca emtía una
 sola palabra de queja; su única aflicción era que su amada debía acarrear con muchas dificultades.
 
        De esta manera las primeras oficinas centrales se hicieron realidad, en Noviembre de 1.910; unas
 oficinas centrales que estarían destinadas a alimentar a los hambrientos de alma de toda las tierras, en 
todos los climas, en todos los idiomas. Estas dos almas trabajadoras, las que tuvieron gran peso y 
responsabilidad en semejante trabajo, no imaginaban siquiera cuales  serían los frutos  resultantes 
 de su labor  de amor y devoción al traer a existencia tan maravillosa creación, La Fraternidad Rosacruz, 
a lo Max Heindel a menudo llamaba su hijo espiritual.
 
         Un doctor que fue consultado, luego de examinar a Max Heindel, dijo a la que escribe, que era 
muy probable  que no viviera otro año, pero no podía ser aceptado su pronóstico tan pesimista . Ella sentía 
en su corazón, que con su esmerado cuidado, no se iría sin haber concluido su obra. Ella confiaba en los 
 Hermanos Mayores, sintió que esta enfermedad era una lección a una gran alma que estaba por conocer a otra,
 su tercera iniciación; y con uno que tuviera una naturaleza tan vital y ambiciosa, el debía ser puesto en 
la frontera misma entre este mundo y los internos antes de recibir enseñanzas más elevadas. El ya había 
recibido durante enfermedades previas dos iniciaciones, y ella tenia la esperanza y fé de que los Hermanos 
le devolverían la salud, una vez de haber respondido a las enseñanzas superiores recibidas.
 
            Sufrió durante unos tres meses de su debilidad cardíaca, pero gradualmente llegaron días en
 los que pudo vestirse y sentarse a hacer sus escritos. Pero no pudo contentarse hasta tanto no hiciera 
algo útil, por lo que a medida que ganara fuerzas ya comenzaba a planear la escritura de su quinto libro.
 Así contrató un estenógrafo a quien cada día le dictaba, y Los Misterios Rosacruces, un tratado elemental 
de Filosofía Rosacruz. Este, de nuevo, era un trabajo para él que no necesitaba prepararse (sólo caminaba 
mientras dictaba al estenógrafo. (Se publicó en 1.911). Hasta ese entonces nadie se había dado cuenta en 
Ocean Park de su presencia, pero su voz tan alta al dictar podía ser oida por quiénes caminaban por la calle, 
especialmente por los vecinos.  Allí vivía un doctor que no conocía a su vecino pero habiendo leído el Concepto
 Rosacruz del Cosmos, se tornó de lo más amable.  Sin embargo, no era conveniente la visita de vecinos cuando
 el trabajo realmente era agotador. El dictado de este libro no tomó mucho tiempo y Max Heindel era el más
 feliz mientras trabajaba en el manuscrito, o bien escribía lecciones que serían publicadas e impartidas al
 mundo entero.
 
                 Luego de tres meses su salud mejoró por lo que pudo de nuevo estar activo en los negocios del Padre.
 
                  Hasta aquí el señor y la señora Heindel casi no habían recibido visitas, pero un muy 
apreciado viejo amigo de Max Heindel William Patterson de Seatle,  Washington, el hombre que lo había 
asistido financieramente en la publicación del Concepto Rosacruz del Cosmos y las veinte lecciones de
 Cristianismo Rosacruz, visitaba Ocean Park con su esposa. El era entonces el secretario de la obra y
  comenzó a insistir en la necesidad de comprar tierras para el establecimiento futuro de las oficinas
 centrales, para las que deseaba contribuir financieramente.  Luego de algún tiempo de búsqueda un terreno 
pequeño de unos cuarenta acres fue adquirido a través de una agencia.Este terreno se ubicaba sobre una 
ladera en Westwood, un distrito de moda y colindante con lo que es hoy el barrio cinematográfico de Hollywood.                                
 El señor Patterson conservaría treinta acres y donaría diez a las oficinas centrales, el resto intentaría venderlo a 
miembros para la construcción de viviendas.
 
                          De alguna manera esta no era la ubicación acertada, pués luego del pago de 
los primeros cien dólares fue necesaria la firma de tres herederos ausentes de esta propiedad. Mientras
 tanto se supo que una Institución sería erigida en la montaña aledaña a Westwood; naturalmente nuestro 
propio depósito fue el responsable de la difusión de esta información. El resultado fué que las propiedades
 lindantes fueron aumentadas al doble por sus agentes, esto llegó a oídos de los herederos en los estados del
 Este quiénes se negaron a firmar el trato. Hollywood era en ese entonces un pequeño suburbio de Los Angeles 
y nos hemos preguntado a menudo si los Hermanos no sabrían entonces del futuro que deparaba este pequeño 
pueblo que ahora creció hasta transformarse en la capital mundial del cine.
 
                           La búsqueda de las oficinas centrales se reanudó y se decidió en considerar el
 próximo pueblo desconocido a los ciudadanos y procurar una tierra apartada. Quién escribe, en su frecuente
 paso por Oceanside cierto número de años atrás quedó impresionada por su hermosos árboles y alrededores y
 ahora estas imágenes retornaban a su mente y fué lo que los guió allí.
 
                             La prueba del extraño destino que jugó su papel en el trabajo que estas dos almas
 estaban por concluir y de la elección y búsqueda del mismísimo terreno, se hizo evidente en la forma en que 
fueron conducidos a su destino.    Al comprar los pasajes de ida y vueltaa San Diego nuestros dos viajeros habían
 pedido una parada en San Juan Capistrano, donde había una antigüa misión y también por una parada en Oceanside.
 Fue un domingo en que se bajarondel tren y ni un alma a la vista había a no ser por el guarda del tren, luego fueron 
recibidos por un pequeño niño lleno de pecas llamado Tommy Draper de unos diez años.
 
   -Hola, qué es lo que quieren? (en inglés bien americano), fué el amistoso saludo.
 
                          Max Heidel tenía una debilidad por los niños y le contestó a este pequeño duende 
diciendo que querían comprar ciertas tierras; podrías vendernos algunas?. 
 
   -Bueno! En sorpresiva respuesta un dedo apuntó a un hombre canoso cruzando un lote vacío de tierra,
 ahí viene el hombre que puede venderlos algunas.
 
         El que venía era el señor Chauncey Hayes, que era el único agente inmobiliario en la pequeña aldea.
 Al comunicarle nuestra enquietud señaló a un hombre parado en la puerta a un establo ubicado a una corta 
distancia; mientras el hombre se acercaba el señor Hayes indicó al señor Couts que nos llevara a las tierras 
de la "reserva".
 
                              En un corto lapso este hombre apareció con dos caballo ensillados, y en unos 
veinte minutos llegamos a un borde de una ladera -y la vista sobre el valle de San Luis era maravillosa!.
 Pero donde  nos parábamos era un terreno árido de unos cuarenta acres, nada de abundante vegetación, había 
allí sólo una elevación poco agradable de una reserva, era lo que se veía hacia el noroeste.                               
Eran la fuente donde Oceanside recibía toda el agua.
                               
        Estas reservas estaban situadas en los cuarenta acres sobre los que estaban parados el señor y la
 señora Heindel y su agente inmobiliario y a pesar de esto y de la aridez del terreno, vimos allí un panorama 
harto inspirador, con las montañas al noroeste y el océano al sudoeste justo como Max Heindel había descripto
 frecuentemente en las lecciones del Maestro.  El señor Heindel sin vacilar remarcó: "OH,  ESTE ES EL LUGAR"!
  Así el estéril terreno que había estado en manos del banco de Oceanside por veinticinco años había esperado
 un destino, el de convertirse en el centro mundial de "La Fraternidad Rosacruz", un lugar de sublime belleza 
al que uno vendría no solamente por la salud de su cuerpo sino también por la de su alma.
 
                 Una vez escogida y concluía la elección del terreno de cuarenta acres, se decidió pasar 
la noche en San Diego, pero Max Heindel estaba tan entusiasmado con su elección que quiso buscar un banquero
 lo antes posible con el objeto de dejar el dinero de reserva por dicha  tierra. Quién escribe pasó una difícil
 tarea al persuadirlo de esperar por eso hasta el siguiente lunes a la mañana, pués pensaba que alguien, de
 manera repentina podría aparecer y compra esta tierra que había estado en venta por el banco de Oceanside
 por veinticinco años sin comprador.
 
               En 1.886 California tuvo un gran auge al que hoy día se llama el auge del papel.  Esto se
 debía a que las transferencias de tierra no se escrituraban sino sólo se cedían en forma rudimentaria e
 informal sobre papeles, pués el auge aparente colapsaba repentinamente en  un año o dos. Y así los compradores
 sólo pagaban algo más de los depósitos. La tierra que habíamos decidido adquirir era una de estas tierras en auge,
 en la que se habían trazado las calles pero sin casas construidas y el banco había adquirido estas tierras sobre
contratos impagos. Oceanside estaba muerto y no tenía posibilidad de vender jamas estas tierras, debido a la falta 
de agua, el distrito entero estaba parado, estaba detenido. Quién escribe de repente comprendió el acierto de nuestra
 elección y concluyó que nadie pensaría en comprar tierras tan abandonadas, tan áridas y secas, donde no había mercado
 para vender cualquier producto resultante o producido en las mismas. 
 
        Así, tomamos el tren de la tarde a San Diego, y quién escribe sugirió a Max Heindel asistir a un espectáculo
 para ocupar la noche.  Durante el show, Max Heindel murmuró: "me pregunto si esa tierra estarán aún en venta, o si
 hubiéramos sólo dejado un depósito en esa tierra, de manera que nos la hubiéramos asegurado ".
 
        En la mañana del lunes los viajeros tomaron el primer tren a Oceanside y pagaron u$s 100 como depósito hasta
 tanto estuvieran los papeles. Esto fué hecho, pués Max Heindel había prometido a su amigo William Patterson que el
 ayudaría con la compra, la que fué consumada el 3 de mayo de 1.911 a las 3.30 hs. p.m, cuando William Patterson pagó
 los primeros 1.000 dólares y ordenó la firma de los papeles.
 
         En Septiembre de 1.911, el Sr. Heindel y yo tomamos un tren para la costa oeste y el Sr. Heindel dió 
conferencias en San Francisco y Sacramento, Californía, Portland, Oregon, Seatle, y el Norte de Yakima, Washington.
 Fue una gran satisfacción anunciar desde el escenario que la Fraternidad había comprado una pequeña tierra en 
Oceanside en la que estarian las oficinas centrales permanentes y que el Sr. Williams Patterson, quién había tan
 gentilmente financiado la publicación de la primera edición del Concepto Rosacruz del Cosmos, había otra vez 
tomado la iniciativa de pagar los primeros Mil dólares.- por los cuarenta acres - .El resto de los pagos por 
valor de unos Cuatro Mil dólares serían cancelados en cuotas anuales.
 
 
El dinero para la construcción de las futuras oficinas e instalaciones no estaba en vista. En un principio 
se pensó que tomaría años empezar con las edificaciones, considerando las tan bajas contribuciones, pero una
 obra como La Fraternidad Rosacruz no podía depender de unos cuántos miles de dólares y así el destino jugó 
su papel una vez más e hizo posible continuar con la edificación. Un mes después de nuestro retorno del tour
 de conferencias dictadas en el Norte, una oportunidad inusual se presentó: Un pequeño bungaló, en el que las
 oficinas centrales habían funcionado, pertenecieron a la Sra. Heindel por muchos años, el que sumado a otro 
pequeño, en la parte trasera del lote, habían sido una buena entrada de dinero para ella.
 
Un día Max Heindel estaba en Los Angeles a unos 36 Km de Oceanpark - quién escribe había recibido varias
 llamadas- dos mujeres y un hombre quiénes se entusiasmaron con la pequeña huerta y deseaban comprarla. 
Al principio se negó a venderla, preguntándose sin saber a donde guardarían tantos libros y manuscritos 
acumulados durante los once meses desde que habían comenzado este lugar; aparte no quería aceptar la oferta 
sin consultar con Max Heindel. El precio que ofrecían era tan tentador y tan por encima de la valuación real
 del terreno, que pidió a los compradores le dejaran pensarlo hasta que su esposo estuviera de vuelta. 
En una hora él entró y tras pasar la puerta sus palabras fueron, bien tuviste una oportunidad para vender
 y cuál fue la oferta?. Cuando escuchó el precio tan seductor sin más habló: "Porque, querida, ésta es la
 real oportunidad que hemos estado esperando. Nos va a dar los medios para construir en Oceanside".
 
Así, se consumó la venta y los compradores pagaron la suma de dos mil dólares en efectivo y dieron una 
garantía hipotecaria por el resto,  pero debíamos dar posesión dentro de los diez días. Con la asistencia 
de la Sra. Ruth  E. Beach de Portland, Oregon y de la Sra. Rachel M. Cunningham, de Los Angeles, en ese mismo 
instante, comenzamos a empacar y nos preparamos para ir a Oceanside. El Sr. Heindel debía mientras tanto viajar
 a Oceanside y alquilar una casa en la cual pudiéramos vivir mientras durara la construcción.
 
En la mañana del 27 de octubre de 1.911 estábamos listos para la mudanza, las dos Sras. fueron enviadas por tren
 a Oceanside, mientras el Sr. y la Sra. Heindel irían en un pequeño automóvil biplaza marca Franklin, el que
 Max Heindel había comprado reconstruído por la pequeña suma de u$s 300.- correspondientes al dinero de la 
venta de la propiedad.
 
Los baúles del auto estaban completos a casi desbordar de valijas y máquinas de escribir. A la temprana hora
 de las 5:00AM., el Sr y la Sra. Heindel estaban listos para partir.
 
Al llegar a Whittier, distante unos 55 Km de Oceanpark, una poderosa tormenta les alcanzó. El auto era convertible,
 pero ambos viajeros fueron lo suficientemente afortunados como para refugiarse bajo las ramas de una gran palmera.
 Luego de pasada la tormenta, nuevamente reanudaron su camino. Era casi la tarde y se horrorizaron al encontrar
 el camino entre Whittier y Fullerton interrumpido y sin desvíos. Así, fueron forzados a conducir con su pesada 
carga sobre tan inestable y barroso camino que había sido casi inundado por la tormenta. De este modo, luego de 
haber conducido unas cuantas millas y de repente Bedalia (que era el nombre que Max Heindel había dado a su vehículo)
 se negó a seguir; se negó terminantemente sin poder arrancar.
 
El resultado fue que la Sra. Heindel caminó alrededor de una milla hasta alcanzar la primera granja y alquiló al
 granjero su tractor para que los remolcaran hasta Fullerton. Debían llegar a Oceanside ese día, por las noticias 
que habían sido y la tranferencia del terreno para las oficinas centrales estaba estipulada para el siguiente día
 a las 12:40 PM.
 
Qué harían si no les fuera posible tomar el próximo tren que pasaba por Fullerton a las 2:45 PM.? Bien, el pequeño
 auto se enganchó al vehículo del granjero y ambos viajeros fueron remolcados hasta la ciudad justo a tiempo
 para guardarlo en un garage y apresurarse a tomar el tren que estaba esperando y listo para partir. Pueden 
imaginar lo que había significado un día con tantas complicaciones, para un hombre con severa debilidad de corazón?.
 Una vez sentados en el tren, Max Heindel con su maravilloso optimismo señaló a través de la ventana el más maravilloso 
y mágico arco iris doble. "Mira - dijo - lo que el futuro nos traerá a pesar de estos problemas".
 
 
Llegaron a Oceanside en la noche y fueron llevados a una pequeña residencia de cuatro habitaciones muy modestamente 
decoradas, con los pisos cubiertos con alfombras. Las habitaciones habían estado desocupadas por bastante tiempo y
 naturalmente los insectos y ratones habían tomado posesión.
 
El próximo era el día en el cual se izaría la bandera de La Fraternidad. El tren arribó a las doce de mediodía,
 trayendo a cuatro de nuestros miembros más leales: el Sr. Williams Patterson de Seatle, Washington; 
George Crámer de Pittsburgh, Pensilvania; John Adams y Rudolph Miller, miembros activos de la Central que La 
Fraternidad poseía en Los Angeles; y la Sra. Anne R. Attwood de San Diego. Estos cinco sumados a nuestro grupo
 que consistía de la Sra. Ruth Beach y Raquel Cunningham y nosotros mismos, haciendo un total de nueve almas,
 nos dirigimos al árido terreno en dos carruajes, pués Oceanside era un pequeño pueblo con solo 600 habitantes,
 con establos y granjas que databan de las épocas más antigüas, con muchas cocherías de alquiler. 
Los automóviles eran poco comunes, por lo que el grupo se trasladó en carretas con objeto de llevar a cabo 
lo que años mas tarde sería reconocida como la más vital ceremonia, el dar la palada de tierra inicial, erigir 
una cruz y plantar un rosal en el punto que sería el foco central de un gran trabajo. 
 
Las oficinas centrales se habían iniciado y crecerían hasta expandirse alrededor del mundo entero; así nacía 
Mount Ecclesia en un terreno seco, árido e infértil, en el que no podían verse ni árboles, ni zonas verdes. 
Se trajo desde Ocean Park una cruz color negra con las letras C R C en los tres brazos; y una pala con la que se 
removería la primera tierra. La siguiente escritura fué enviada por Max Heindel a los nueve presentes en cuerpo físico ,
 y los tres Hermanos Mayores presentes en sus cuerpos vitales. (La descripción de Max Heindel de los presentes a
 continuación).
 
"El Cristo dijo: "donde dos o tres se reúnan en mi nombre, ahí estare entre ellos" y como siempre cuando 
El hizo esta declaración había una expresión de la más profunda voluntad divina . Esta afirmación responde 
a una ley natural que es tan inmutable como el mismo Dios. Cuando los pensamiento de dos o tres están concentrados 
sobre cualquier objeto o persona particular, se genera un poderoso pensamiento forma, como expresión definida 
de sus mentes y el cual es proyectado instantáneamente hacia al objetivo. El efecto posterior depende de la 
naturaleza del pensamiento y  de quién sea que deba recibirlo, de la misma manera que una nota hace vibrar en
 el diapasón a cuerdas de la misma afinidad.
 
"Si pensamientos de naturaleza baja y egoísta son proyectados, sólo responderán criaturas bajas y de similar 
naturaleza a dichos pensamientos. Ese tipo de ruegos jamás podrían llegar al Cristo, de la misma manera que el
 agua no podría ir cuesta arriba. Estos gravitan hacia demonios y elementales, los que permanecen totalmente 
apartados de las elevadas aspiraciones generadas por quienes se congregan en el nombre de Cristo ".
 
"Así como estamos hoy día reunidos en este lugar y listos a remover la tierra para la Sede Central de la 
Asociación Cristiana, podemos estar bien seguros que así como la gravedad atrae la piedra hacia el centro de 
la tierra, el fervor emanado de nuestras aspiraciones unidas, atraerán la atención del fundador de 
nuestra fe ( Cristo ), el que estará con nosotros. Así como cuerdas del mismo tono vibran en afinidad, así debería la augusta 
cabeza de la Orden Rosacruz (Christian Rosenkreutz ) presenciar en esta ocasión la fundación de la Fraternidad Rosacruz.
 El Hermano Mayor ha sido la inspiración de este movimiento esta presente y es visible,al menos para algunos de nosotros.
 En este momento están presentes y directamente interesados en los procedimientos, miembros que reúnen un total del perfecto 
número 12. Esto es, hay tres líderes invisibles que estánpor encima de la humanidad ordinaria , y nueve miembros de La
 Fraternidad Rosacruz.
 
 Nueve es el número de Adam, o el hombre. De estos, cinco, impar, número masculino,son hombres, y cuatro, par, femenino, 
son mujeres, mientras que los tres superhombres invisibles, representan a la divinidad que no tiene sexo.  Este número no fué
 de ninguna manera arreglado por el que hablaba. Las invitaciones fueron enviadas a muchas personas, pero sólo nueve 
respondieron y como no creemos en la casualidad,los asistentes deben haber sido regulados en concordancia con los designios 
de nuestros lideres "invisibles"y puede ser interpretado como una expresión del poder espiritual que hay detrás de este movimiento, 
y si fueran necesarias más pruebas del tan fenomenal crecimiento de las enseñanzas Rosacruces,basta ver como han sido acogidas
 en cada país de la tierra en los últimos años, provocando gran acogida y admiración,el amor de corazón de todas las clases y 
condiciones de personas, particularmente entre los hombres.
 
"Queriamos destacar este hecho, que mientras otras  organizaciones religiosas se componen mayormente por mujeres,
 los hombres son la mayoría entre los miembros de La Fraternidad Rosacruz. También es significativoel hecho que nuestros 
miembros doctores en medicina superan los de cualquier otra profesión y que los ministros le siguen. Esto prueba que aquellos
 que poseen el privilegio de curar cuerpos enfermos, son conscientes del hecho que las debilidades y enfermedades físicas son 
causas de desórdenes espirituales, por lo que están tratando de entender con el fin de prestar una ayuda más efectiva. También
 demuestraque quienes ofician de ministros a los espiritus enfermos y necesitadosestán buscando brindar a esas mentes y almas 
sedientas, una explicación más razonable delos misterios espirituales, a la vez de fortalecer su debilitada fe, cimentando sus 
relacionescon la iglesia, en vez de obedecer ciegamente a sentencias y dogmas que no se basan en la razón,el que sólo abriría 
las compuertas hacia un mar de escepticismo, barriendo la corriente a toda buscadorde luz de los cielos de la iglesia,
 sumergiendolo en las profundidades insondables de la oscuridad y el materialismo.
 
 
"Ha sido el bendito privilegio de La Fraternidad Rosacruz el rescatar a los buscadores más sinceros,ansiosos pero incapaces de
 creer en todo lo que es contrario a la razón. Se dieron explicaciones razonables de la armonía oculta entre los dogmas y doctrinas
 enseñadas por la iglesia y las leyes de la naturaleza,los que retornaron luego a sus iglesias regocijados por dichas enseñanzas,
 tornándose en miembros más fuertes y mejores de lo que fueron una vez antes de haber partido."
 
"Todo movimiento que esté predestinado a durar, debe tener tres cualidades divinas: Sabiduría , Belleza y Fuerza. Ciencia, Arte 
y Religión, cada uno posee estos atributos. Es la meta de la Fraternidad Rosacruz el unir y armonizarcada una con la otra,
 enseñando una religión que sea a la vez científica y artística y reunir a todas las iglesiasen una gran Hermandad Cristiana. Solo
 ahora el reloj del destino marca la hora exacta para el inicio de las actividades tendientes a erigir un centro visible desde donde 
irradiar las enseñanzas Rosacruces hacia todosaquellos enfermos, tanto física como mental o moralmente, con fin de ayudarles.
  
"Así, ahora levantamos esta palada de tierra desde el rincón del edificio con un ruego de Sabiduría que guíe
 esta gran escuela a lo largo de un recto camino. Continuamos con una segunda palada suplicando al Maestro Artista
 por la facultad de presentar la Belleza de la vida superior de tal manera de ser comprendida y apreciada por todo 
el género humano. Abrimos la tierra una tercera vez en relación a esta ceremonia, pidiendo por la Fuerza paciente
 y diligente para continuar el trabajo y hacer que dure y se convierta en motivo de elevación más que cualquiera
 de sus predecesores." 
 
 "Habiendo abierto la tierra para el establecimiento de este primer edificio, procederemos a enterrar el maravilloso
 símbolo de la vida y el ser, el emblema compuesto de la Escuela de Misterios Occidental. Este consiste en la cruz, 
 representando la materia y la rosa, que se envoca en su tronco, representa la vida evolucionante trepando hacia
 cada vez más mayores alturas por medio de la crucifixión. Cada uno de nosotros, nueve miembros, tomaremos parte
 en la excavación de este, el primer y gran ornamento de Mt. Ecclesia. La enterraremos en una posición tal que
 sus brazos apunten hacia el este y oeste, mientras que el sol del meridiano proyecte su sombra hacia el norte.
 Así estará en el paso o corriente espiritual que vitaliza las formas de los cuatro reinos de vida: mineral, vegetal,
 animal y humano. "
 
"Sobre los brazos y parte superior de la cruz se notan tres letras de oro, "C. R. C.", las iniciales de nuestra
 augusta cabeza, Christian Rosa-Cruz. El simbolismo de esta cruz está parcialmente aquí y allá en nuestra literatura,
 pero se requerirían volúmenes para dar una completa explicación. Adentrémonos más allá en el significado de
 este maravilloso objeto de lección." 
 
"Cuando vivíamos en la densa atmósfera de vapor de agua en la antigüa Atlántida, estábamos bajo leyes que nos
 gobernaban enteramente diferentes a las de hoy día. Cuando perdíamos nuestros cuerpos no lo sentíamos, pués
 nuestra conciencia estaba centrada más en el mundo espiritual que en el denso. Nuestra vida era una continua
 existencia, no sentíamos ni el nacimiento ni la muerte."
 
"Al emerger a las condiciones aéreas de Aryana, el mundo actual, nuestra conciencia de los mundos espirituales
 se desvaneció y la forma se hizo más real y prominente. Entonces comenzó una existencia dual, cada fase bien 
diferenciada de la otra, por los de eventos de la vida y la muerte. Una de estas fases es una vida espiritual 
libre en el mundo celestial, la otra un encarcelamiento en un cuerpo denso terrestre, que esta virtualmente
 muerto al espíritu, de acuerdo al simbolismo del mito Griego de Castor y Pollux, los mellizos celestiales."
 
"Ha sido explicado ya en varias partes en nuestra literatura, la forma en la que los espíritus libres se sumerjen 
y encapsulan en la materia por la intervención de los espíritus Luciferes, a los que Cristo define como falsas luces.
 Esto fué en la feroz Lemuria, por lo que Lucifer podría entonces llamarse el Genio de la epoca Lemúrica."
 
"El efecto completo de esta guía errada no se hizo enteramente aparente sino hasta la Era de Noé comprendiendo los
 periodos de la antigüa Atlántida y nuestro presente Ariano. El arco iris, que no podría haber existido bajo las
 condiciones atmosféricas de los períodos previos al nuestro, apareció como pintado entre las nubes como una señal
 mistica cuando la raza humana entró en la era de Noé, en la que la ley de los ciclos que se alteran trae flujo
 y reflujo, verano e invierno, nacimiento y muerte. Durante esta época el espíritu no puede escapar en forma 
permanente del cuerpo de muerte generado por la pasión satánica inculcada por Lucifer. Sus repetidos intentos
 de escapar a su hogar celestial son frustrados por la ley de la periodicidad, pués cuando el espíritu se ha 
liberado por medio de la muerte, es impelido a renacer cuando el ciclo ha concluído."
 
"El fraude, el engaño y la ilusión, no pueden perdurar por siempre, así apareció el Redentor para limpiar 
la sangre llena de pasión, para predicar la verdad que nos hará libres de este cuerpo de muerte, para inaugurar
 la inmaculada concepción a lo largo de líneas indicadoras de las  ciencias eugénicas, para profesar la nueva era,
 el nuevo cielo y una nueva tierra, de la cuál El, la verdadera Luz, es el Genio, una era en la que prevalecera
 el amor y la rectitud que tan desesperadamente esta buscando el mundo entero". 
 
"Todo esto y el modo de obtenerlo están simbolizados en la rosa cruz ante nosotros." "La rosa, en la que la
 savia de la vida duerme en invierno y se activa en verano, ilustra claramente el efecto de la ley de ciclos
 alternativos. El color de la flor, su órgano regenerativo, se asemeja a nuestra sangre, aunque la savia que 
contiene la flor es pura y su semilla se genera en una manera inmaculada, libre de toda pasión."
 
"Cuando nos atengamos  a la pureza de vida simbolizada aquí, nos habremos liberado de la cruz de la materia, 
y las etéreas condiciones del milienio habrán llegado. Es el propósito de La Fraternidad Rosacruz el de apurar
 ese tan dichoso día en el que la pena, el dolor, el pecado y la muerte habrán cesado y habremos sido redimidos
 de las ilusorias e intricadas ataduras de la materia, despertando a la suprema verdad de la realidad del espíritu.
 Que Dios apure y haga prósperos nuestros esfuerzos."
 
El clima era ideal como usualmente lo es en el sur de California y luego de los servicios, los cinco hombres 
y las cuatro mujeres volvieron a la pequeña granja en Oceanside, a lo que era la residencia de los Sr. y Sra.
 Heindel, con las dos señoras que ayudaron durante la construcción del primer edificio.  Aquí se sirvió luego
 un frugal almuerzo tras lo cual los visitantes retornaron a sus respectivos hogares dejando a las cuatro
 cansadas pero esperanzadas almas, libradas a un descanso nocturno y a una batalla contra los mosquitos y ratones.
 
En la mañana siguiente, brillante y muy temprano, Max Heindel reunió a los carpinteros y pidió al hombre 
baqueano que lo llevara a las tierras, distante una milla y media, en donde el trabajo de la construcción 
debía iniciarse. Al día siguiente apareció el primer miembro de La Fraternidad ofreciendo sus servicios 
en la construcción. Rollo Smith, quién había estado en la lista de curación durante unos meses por un problema 
de pulmones, ahora se ofrecía a ayudar en el trabajo de construcción, y una habitación fué alquilada para él
 en el vecindario. Así Max Heindel y Rollo Smith se mantenian ocupados todo el día en las tierras 
de la Sede Central,
 mientras las tres señoras permanecían en la granja trabajando contra reloj hasta el límite,
 con objeto de responder las muchas cartas y los pedidos de libros.
 
Sumado a la pesada carga, durante este tiempo en particular, los conocimientos de embarque fueron remitidos 
desde Ocean Park donde la primera edición de  "Los Misterios Rosacruces"  y la segunda edición del 
 "Concepto Rosacruz del Cosmos " habían arrivado; estos libros habían ido hasta Los Angeles y de ahí
 transferidos a Oceanside. Estos libros se habian demorado en la impresión y las órdenes se haban
 estado acumulando durante tres meses; como manejar cuatro mil tomos de libros en camino en una casa 
de tan solo cuatro habitaciones, todas ocupadas por personas, tal era el problema que enfrentaba la Sra. Heindel.
 
Cuando las pesadas cajas de los libros llegaron, fueron guardados en un cobertizo, distante una cuadra
 y al que se accedía a través de un pasillo conectado al jardín de la casa.  Así las cajas fueron abiertas
 por las señoras y los libros fueron transportados una cuadra tan rápido como era embalados para enviarse
 por correo.
  Una vez embalados una gran cantidad de libros, era necesario transportarlos a la oficina postal,
 lo que se hacia en uno de esos vehículos antigüos con asiento alto tirados por un caballo. 
 
Un día fueron cargados envíos urgentes y la Sra. Heindel tuvo que acompañar a un hombre mayor (el conductor)
 a la oficina postal, sentada a su lado, en el asiento alto. Una vez que todos los paquetes habian sido 
descargados en la oficina de expresos postales  del ferrocarril de Santa Fe, el pobre empleado, que nunca 
antes habia manejado tantos paquetes, se alteró y excitó tanto que la Sra. Heindel tuvo que hacer su trabajo
 registrando  los paquetes en el Libro de Expresos, por temor se extraviasen los mismos.
            
Estos libros eran el medio de interesar a los habitantes de Oceanside sobre el trabajo que debía ser 
realizado en su ciudad. Hasta este entonces nadie habia imaginado el tipo de trabajo que estaba comenzando,
 pero  cuando, tanto la Oficina Postal como la Oficina de Expresos empezaron a inundarse de correspondencia 
que iba y venia, entonces los más curiosos debían investigar, pués los extranjeros en Oceanside no eran
 muchos y tampoco eran bienvenidos. El pueblo habia crecido alrededor de unas cuantas familias que se 
casaban entre ellas y cuando uno no tenía conección con ellas, ese era el motivo (simplemente) porqué no
 eran bienvenidos en el pueblo. Este espíritu lo expresó un día un comerciante local cuando uno de los 
recién llegados le pregunto: "Bien, no es bueno el que haya extranjeros, que vengan y se establezcan"?
 El comerciante le respondió: "Oh no, no queremos extranjeros en nuestras tierras, era tan hermoso
 cuando todos se conocian, sentíamos que éramos una gran familia". Así, este era el pueblo en el
 que Max y Augusta se encontraban a sí mismos no bienvenidos y forasteros.
 
Las tres señoras continuaron llevando a cabo el trabajo en Oceanside, mientras Max Heindel 
(quién había hecho arreglar, y contaba nuevamente con Bedalia, su viejo automovil) y Rollo Smith, 
con sus almuerzos empacados en una valija, iban hacia los campos a dirigir la construcción de la Sede 
 Central para todo el mundo un puesto de avance de la Antigüa Hermandad Rosacruz. 
 
Max Heindel, usando un traje marrón de corderoy barato, el que habia pagado diez dólares, trabajaba
 a la par de los carpinteros como uno más de ellos. Fué afortunado por el hecho de que en esta etapa
 su corazón no le traía demasiados problemas, a la vez, este era el tiempo en el que su gran energía 
y ambición le hacian excepcionalmente aptos para el trabajo. Estaba tan entusiasmado y con tal ambición
 que trabajaba con los carpinteros,  pintores y cavaba ocho horas cada día,  por lo que en la noche volvía
 hambriento y cansado, pero lleno de alegría. La naturaleza de Max Heindel era particularmente  excepcional,
 pués a toda hora irradiaba alegría y buen ánimo, sin importar lo cansado que estuviera podía cantar con su
 grandiosa voz musical.
 
Al cabo de veintiocho días de trabajo el primer edificio estaba listo como para que los cinco trabajadores 
se mudaran. Gran parte del mobiliario habia sido hecho por Rollo Smith. Había armado las mesas y escritorios
 para la oficina y el comedor; también las mesas de las habitaciones de Max y Augusta Heindel eran de tablas
 de madera de pino gigantezco de California. Solo casi un año antes las finanzas les habian permitido adquirir 
un buen mobiliario, aunque mucho de los antigüos muebles debieron ser retenidos por un número de años.
 Estos cinco trabajadores estaban felices por el hecho de mudarse a la casa terminada parcialmente 
pero limpia (aunque parcialmente terminada),  ya libre de insectos y roedores.
 
El día previo al de Acción de Gracias (1.911), las paredes estaban aún sin pintar y las ventanas fueron 
colocadas sólo en las habitaciones en las que los trabajadores dormian; el resto de la construcción estaba 
aún abierta - sin puertas ni ventanas. La maravillosa luz de luna atravezaba en las noches las ventanas
desnudas de los cuartos, a la vez que nos convertiamos en espectadores de los más hermosos cantos de los
 coyotes de la zona, los que en grupos de hasta quince o veinte aullaban a la luz de la luna. Estos son
 una especie de lobo pequeño del oeste de Norte América, rara vez atacan a humanos, pero son muy 
destructivos de animales domesticos pequeños.
 
De ahora en más los líderes de La Fraternidad Rosacruz debian comenzar su edificio  verdadero "espiritual ",
 y como al fundar un edificio, debian comenzar cavando profundo en el trabajo arduo del verdadero pionero. 
El Sr. Rollo Smith debió partir hacia  Los Angeles, antes de terminar la edificación. Sin embargo, la misma
 pudo ser habitada por Max Heindel, quién escribe y dos señoras que estaban colaborando.
 
Como oficina se habia diseñado una larga habitación y la parte este del edificio poseía dos pequeñas
 habitaciones con grandes guardarropas entre ambas. Las camas eran las del tipo rebatibles, que al no
 estar en uso podían ser guardadas por medio de un sistema de resortes, lo que economizaba en gran medida el
 espacio. Estas camas podían ser guardadas en dichos armarios desde ambas habitaciones. Durante la noche estos
 cuartos eran usados por el Sr. y la Sra. Heindel como dormitorios y durante el día como salas de recepción y 
de trabajo, como el estudio en el que recibían visitas y en el cual hacían gran parte de sus escritos.
 
Había un baño conectado a la habitación del Sr. Heindel, con una puerta que también lo conectaba al comedor.
 Pero en estas tierras apartadas no había ni gas, ni electricidad, por lo que el agua debía ser calentada
 en una estufa de gasolina y transportada desde la cocina a través del comedor y al baño cada vez que alguno
 de los residentes de las nuevas oficinas centrales deseaba tomar un baño. 
 
La parte central de esta larga construcción estaba ocupada por un comedor y una cocina y el primer piso estaba
 dividido en cinco habitaciones inconclusas, cada una con una cama, un lavabo casero y un vestidor sencillo.
 Los muebles de la oficina habían sido hechos por el Sr.Smith, fueron teñidos todos de marrón de un colorante 
que habia quedado de la pintura de la parte exterior.  
 
El edificio entonces fue ocupado el día previo al de "Acción de gracias. "Ambas ayudantes, tanto la Sra. 
Ruth Beach , como Rachel Cunningham, partieron en la mañana del día de "Acción de gracias " para estar 
con amigos y familiares, mientras que el Sr. y la Sra. Heindel permanecieron para comer una sopa de vegetales,
 pués la comida en ese entonces era realmente escasa. Esto se debía a que su automovil Bedalia estaba nuevamente
 en reparaciones y el almacenero local se negaba a enviar provisiones tan lejos tierra adentro; por lo que a veces
 estábamos realmente limitados en la elección de alimentos.
 
Así pasaron estas dos almas tan enérgicas el día de "Acción de gracias ", pintando adornos de madera y arreglando 
mobiliario casero con fin de comenzar nuevamente la labor el lunes temprano una vez vueltos las dos ayudantes. 

 

 

 

PREFACIO

PARTE II

PARTE III

 

 

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