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Conferencias Rosacruces

 

Frater Roberto Ruggiero Grimaldi

 

Roberto Ruggiero Grimaldi (1910-1997)

 

El nuevo Pacto

 

26.       Y comiendo ellos, tomó el Cristo el pan, y

lo bendijo, lo partió y dio a sus Discípulos,

diciendo: Tomad, comed; éste es mi cuerpo.

27.       Y tomando el vaso, y hechas las gracias, les

dio, y les dijo: Bebed de él, todos.

28.       Porque ésta es mi sangre del nuevo pacto, la

cual es derramada por muchos, para remisión

de los pecados.

29.       Y os digo, que de este momento no beberé más

de este fruto de la vid, hasta el día aquel,

cuando lo tenga que beber nuevo con vosotros,

en el Reino de mi Padre.

30.       Y habiendo cantado el himno, salieron al

Monte de las Olivas.

(Evangelio según San Mateo, Cap. XXVI: 26 al 30).

 

 

            El apagar las luces generales es un simbolismo que seguimos, porque queremos pensar, con ésto, que nos aislamos de las corrientes comunes y vulgares del mundo, para concentrarnos en las cosas de Dios.

            Éstas pocas palabras que hemos escuchado, estos pocos versículos tienen un contenido tan enorme que sólo podrán comprenderlo si se remontan a la época en que los hechos acontecieron.

            ¿Por qué les dio pan, que era su cuerpo? Porque pasaría a ser regente de la Tierra. La Tierra que nos permite nuestro desenvolvimiento pasaría a ser desde ese momento, el cuerpo de Cristo. Por eso Él les dio de comer de su propio cuerpo. Todavía Él dice que deja de tomar el fruto de la vid; pero en ningún lado dice en la Biblia que Él bebiera vino. Lo que quiere decir es que se inaugura una nueva etapa. Terminaba Aries para comenzar Piscis, el signo del agua. Por eso Marcos y Lucas hablan del aguador - Piscis, agua - hablan de ir a buscar en una ciudad cercana el hombre que portaba un cántaro, porque estaba cercano el comienzo de Piscis. Estaba Aries en el grado 7; como retrocedía el Sol, estaba acercándose el fin de Aries para comenzar Piscis.

            Todavía dice algo mucho más importante, que posiblemente no lo tuvieron en cuenta: Volverá a tomar el fruto de la vid con todos Vds. en el reino de mi Padre. La Biblia dice cosas tan bonitas: Todo el esfuerzo que Él hace es para corregir las condiciones de la Tierra. Nos invita a beber agua, porque el agua es un calmante, es necesario para el organismo. Pero la diferencia fundamental es que el alcohol que pueda tener el vino fermentado agita la sangre, hace más pasional, nos hace más violentos y dificulta más nuestro control. El agua no; el agua tranquiliza.

            Pero Él dice: Volveré a tomar del fruto de la vid el día que se liberen, el día que pueda llevarlos al Padre y entonces estén festejando una victoria, estén haciendo un brindis por una victoria conseguida a través de los tiempos, de milenios que nadie puede contar, en la que no tendremos mas al Cristo sacrificado, apegado a la Tierra, en sus viajes anuales, para corregir lo que nosotros desordenamos.

            Vean en pocos versículos, cuanta hermosura dice! No vayan a imaginar que estamos procurando dar esta explicación para entretenerlos. Todo lo que parte de un Maestro, siempre es profundo. No es la palabra literal, la palabra simple; siempre tiene un mensaje de enseñanza, de aprendizaje. Siempre enseña.

            El Cristo empleó los tres años de su ministerio visible enseñando y ayudando. Él continúa nuestras condiciones. No había límite ni medida, cuando Él vino a la Tierra, en el comportamiento humano. Entonces, su trabajo, su obrar, está ordenando eso que podríamos decir que es una especie de desenfreno, de desajuste, de desequilibrio. Él quiere transformarlo en un sentimiento algo sublime, un sentimiento de abnegación, algo que nos lleve a ser lo que siempre tendríamos que haber sido. Nuestra naturaleza intrínseca es eso: es sentimiento, es amor. La cristalización en lo material la ha deformado. Nuestro enfoque - nuestro, digo, porque aún es general - vamos poco a poco cambiando. La finalidad de los que tengan que hablar en nombre de los demás - porque no estamos hablando por nosotros, estamos sacando las ideas de Vds. mismos - la expresión que Vds. puedan ver en nosotros no parte si no de Vds. mismos, de sus necesidades, de lo que deben alcanzar y lo que deben ser. Así que oigan la palabra y nada más. No vean a un ser que habla. Como tiene que pronunciarse en voz alta, alguien tiene que expresarlo. Pero quisiéramos darles una idea de que el que habla no existe; existe el sentimiento, la necesidad de mejora, que todos tenemos que alcanzar.

            La Institución pretende que, cuando algún día partan, partan triunfando, seguros que hicieron lo más que les fue posible. No importa principalmente que hayan acertado o hayan equivocado, sino la intención que les guió; en la sabiduría de Dios hay amor para recibir a todo aquel que ha tenido una buena intención y que ha procurado cumplir buenos propósitos. La perfección la iremos alcanzando. Las leyes de Dios son suficientemente sabias para llevarnos y traernos tantas veces como sea necesario. Así que siempre Dios cobija a todos aquellos que pasaron por la Tierra con buena intención y procuraron cumplir sus deberes. Sobre todo que, lleven la seguridad de que fueron, son y serán; que nada termina y que siguen otras etapas, en las que el ejercitamiento que están haciendo ahora es utilísimo, para que después tengan la mayor conciencia. Planes cada vez más amplios les ofrecerán para que cuando regresen, sí puedan hacer todo lo que, por ventura, encuentran dificultad en alcanzar ahora. Pero, como a veces decimos, hoy están haciendo los planes de futuro, porque, justamente: en los escollos que en estos momentos tienen que enfrentar, están los propósitos del futuro, para saberlos hacer y realizar mejor. El escollo, hoy, no les deja avanzar; pero Vds. saben que tienen que dar un paso adelante. ¿Qué van a hacer cuando tengan la oportunidad de hacer un nuevo plan? Justamente, perfeccionar lo que ahora pueda ser un escollo. Está claro, ¿verdad? Está tan simple ...... La verdad es tan hermosa ........

            Estas palabras y estos conceptos se las debemos siempre al “Maestro de Maestros”, que nos inspira con sus Enseñanzas. Ahora pensemos en el motivo que nos reúne: orar por los que sufren. No lo hemos hecho para nosotros. Apenas es como una introducción para ponernos en tema. Pensemos en los enfermos del mundo y en la lista que tenemos que leer.

 

OREMOS ..............

 

            En conjunto decimos a Dios:

            Dios de los Cielos, Padre Eterno, pretendemos, en este día de oración, en este día que reservamos para poder orar por los que sufren, por los necesitados del mundo, en un sentido o en otro, no distinguimos lo físico de lo espiritual, aspiramos a que disminuya el sufrimiento de todos. Lo que nos apena es el dolor humano, en un sentido u otro.

            Nos reunimos, Señor, para pensar en el dolor del mundo, en el dolor de los hermanos que conocemos, y los que, por estar lejanos, no los podamos ver, pero que igualmente están dentro de nuestro corazón, porque sólo hay una familia en Dios: el género humano, la humanidad toda. Rogamos, porque no nos sentimos separados de nadie.

            En días que la luna armoniza con un signo cardinal, propio para la curación de los enfermos, te decimos:

            Dios de los Cielos, que esos Servidores Invisibles, que esos “Auxiliares de Luz” que circundan los cielos en momentos propicios, ayudando cuando la Ley de Consecuencia lo permite, ayudando a todos los que necesitan, puedan cumplir su labor. La Ley de Consecuencia, sabia y cuidadosa, cumple sus propósitos; nunca como castigo ni como penalidad, pero sí como enseñanza. Rogamos, pues, por todos los que sufren en el mundo. Y apenas leeremos los nombres de algunos amigos que nos piden directamente que elevemos su nombre a los Cielos, pero que estos alcancen a abarcar a todos aquellos que no conocemos, pero, como dijimos, hermanos, en fin.

            Dios de los Cielos, este es nuestro servicios de hoy; breve, simple, pero en el que vibramos intensamente, para que él pueda servir de canal de algún bien. Decimos “algún bien” porque estamos cultivando la humildad y no queremos equivocarnos. Pero sabemos que la oración no solamente llega a los cielos, sino que llega directamente hacia aquel a quien es dirigida, con un sentimiento de bien, con un sentimiento de amor. Este es nuestro propósito, oh Señor de los Cielos; guíanos para que nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras acciones, estén cada vez más de acuerdo a lo que debe ser, para bien, para la paz, y para el adelanto de todos; para que los grupos, que en todo el mundo trabajan agrupados por un ideal, es incesante obra por el bien de los demás, pueden aumentar cada día, multiplicar sus esfuerzos y ser más útiles a la comunidad a la que se deben. Amen.

 

8/V/79.

CONFERENCIAS ROSACRUCES

 

 

 

 

 

SANTUÁRIO ROSACRUZ MAX HEINDEL

 Fundador: Roberto Ruggiero

 

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