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Conferencias Rosacruces

 

Frater Roberto Ruggiero Grimaldi

Roberto Ruggiero Grimaldi (1910-1997)

 

 II.

El Verbo se hizo carne, se hizo forma.

 

 

            Queridos amigos: Es preocupación permanente el escaso adelanto de la humanidad; el progreso técnico es muy meritorio y muy valioso, pero tiene efectos limitados en lo respecta al adelanto espiritual. La inteligencia, el desenvolverse, es de inapreciable valor para el desenvolvimiento en la Tierra; pero esa capacidad no es empleada en un sentido superior.

            La finalidad que debe alcanzar cada uno de los componentes de la humanidad es muy especial y tan profunda, que escapa a la comprensión corriente materializada. Se crea una Tierra, se crea un sistema solar, para posibilitar el cultivo o desenvolvimiento de cualidades similares, creadoras; y el ser en la Tierra se limitó a unas comodidades primarias, necesarias, pero se está olvidando de sí mismo. No alcanza a tener la decisión de responder a los mensajes divinos que se han emitido, o se han recibido a través de los tiempos y que no se comprenden o no se interpretan. La Filosofía Rosacruz es uno de esos mensajes; es clara, precisa, lógica y ordenada, instruye y revela el Plan Divino y sus sabias leyes, que guían a la humanidad y al mundo. Al dar una instrucción intelectual se busca cultivar el interés de saber y conocer y una vez que la mente está informada, despertar los nobles sentimientos del corazón hacia el bien y de reconocimiento a Dios, fuente y meta de la evolución.

            Recordarán que en el pasaje del Cristo por la Tierra, de los Apóstoles que le acompañaron, entre ellos el más joven se destacó sobre todos los demás por un sólo motivo: su enorme devoción. No se da a este respecto el valor que se debe, sin embargo, se consideró a Juan, “el bien amado”, por esta cualidad esencial: un sentimiento profundo, una devoción profunda, una aspiración profunda; y queremos, con lo que tenemos que decirles hoy, conmoverlos un poco, llevarlos a esa otra dimensión, a esa otra realidad que se descuida tanto; y veamos por qué.

            Diferentemente de los otros tres Evangelios, que fueron escritos de acuerdo a la época y especialmente al grupo hebreo y griego del momento, San Juan escribió, en cambio, para todos y especialmente para las épocas que iban a venir y en un sentido de entendido. Empieza diciendo que en un principio era el Verbo, que el Verbo era con Dios, que el Verbo era Dios; que todo lo hecho era hecho por el Verbo y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.

            Estamos observando aquí una condición que tenemos que analizar con un cierto cuidado, a ver si se descubren a sí mismos. Todavía él dice: la luz y la vida eran de los hombres; pero detengámonos en el aspecto creador que esgrime presentando el Verbo a la humanidad, lo habrá oído nombrar muchas veces, muchas veces se repite “el Verbo es el que formó todo”, pero difícilmente se llega a su verdadero alcance.

            El Universo está formado y es una evidencia que no precisa demostración porque lo percibimos; lo que no se detiene a pensar el ser humano es en lo que representa. El Verbo es el segundo aspecto del Ser Supremo, el aspecto creador, el que pone en movimiento los átomos en vibración e inclinación diferente y va produciendo mundos y condiciones concretas. Cuando dice “el Verbo se hizo carne” no sospechen que el Verbo se hizo carne humana, nada de eso, es una expresión que quiere decir: el Verbo se hizo forma; todo lo formado es producto del Verbo. Y a lo que queremos llegar a referirnos y agregar es muy conocido ya por los estudiosos - el propio Platón habló de la armonía de las esferas, de la música de las esferas. El principio creador es armonía y esta es la cuestión que se nos presenta; el principio existente, creativo universal, es armonía perfecta y la música de las esferas es una consecuencia del trabajo universal que produce armonía y que va construyendo.

            Ahora trasladen esa realidad al mundo en que vivimos. ¿Dónde tenemos esa armonía? ¿Dónde tenemos a nuestro alrededor esa nota constructiva? Al contrario, la humanidad se está destruyendo a sí misma porque no emite armonía, al contrario, inarmonía y “stress”. La materialidad hizo a los seres desarmoniosos, separados, enfrentándonos unos a otros como enemigos, cuando tendríamos que hermanarnos y en el mismo esfuerzo, seguir adelante juntos.

            La armonía de las esferas muestra una condición universal de unidad de unos con los otros y en la Tierra no se quiere comprender este principio de armonía; citamos “en el principio era el Verbo” como palabra dada por San Juan, que demostró por su enorme devoción ser el más amado e iluminado. Y no estamos diciendo solamente palabras, porque el bien amado fue el elegido, el que en la Isla de Patmos tuvo una visión como enseñanza para el mundo. La Isla de Patmos no existe físicamente, no la busquen porque no está en la geografía, jamás existió, pero es una expresión muy conocida como de iluminación y preparación iniciática, cuando se lee isla de Patmos, léase iniciación. San Juan, por su enorme devoción, mereció ser trasladado a los mundos superiores y entonces una voz potente - imaginen el ruido de las aguas al caer en gran cantidad, imagínense la voz del trueno - le decía: Yo soy el alfa y el omega, soy el principio y el fin. Cuando San Juan procura ver quien le habla, se encuentra y enfrenta 7 candelabros de fuego y una figura que era el Hijo del Hombre que le habló y le dio un mensaje que después San Juan trasmite en el Apocalipsis, que es la revelación más extraordinaria, y lo hace en sentido simbólico, para el estudioso y para el que esté en condiciones de comprender.

            La humanidad, a pesar de su desenvolvimiento mental, meritorio como dijimos, sigue, sin embargo, en una semi-pereza de pensamiento, porque desenvuelve lo que es utilitario, de eso no hay duda, pero no desenvuelve su capacidad de alcanzar más allá de lo material; alcanzar más es alcanzar su propia realidad de “chispa divina”, de ser inmortal.

            ¿Qué se está haciendo a ese respecto? Nada absolutamente. Porque buscar y alcanzar la verdad que existe dentro de cada uno, es alcanzar la armonía creadora, es alcanzar la perfección, es alcanzar la finalidad de la existencia. Esto es lo que recalcamos y no en sentido imperativo, sino en un sentido de dolor, de aspirar a dejar una impresión de necesidad, una impresión de cultivo de capacidades que vayan más allá de las necesidades comunes. Las necesidades comunes han de ser cumplidas, porque el mundo material tiene sus exigencias, pero el ser tiene que alcanzar algo más: “encontrarse a sí mismo”, encontrar respuesta de quién es y lo que realmente debe de alcanzar. La isla de Patmos está al alcance de todo aquel que quiera merecerla; pero San Juan, el bien amado, alcanzó la isla de Patmos, como se habla en lenguaje esotérico, la alcanzó en espíritu y conscientemente, para lo que hay que prepararse.

            El habla de 7 ángeles, que con 7 trompetas daban un mensaje del libro que él tiene que escribir con los 7 sellos y se repite incesantemente el número 7 como el mensaje clave para la humanidad; entonces, vamos a desenvolver en qué consiste su simbolismo y valor.

            La constitución de cada ser comprende 7 principios y el mensaje que recibió San Juan es para la humanidad, cuando San Juan recibió la orden de escribir a las 7 iglesias, es nada más que un mensaje al ser humano, para desenvolver sus siete principios espirituales internos, que le abrirán facultades superiores. Existe dentro de la constitución espiritual de cada uno 7 vórtices que están trabajando lentamente y es preciso acelerarlos. La humanidad, en general, tiene éstos 7 vórtices con un cierto desenvolvimiento; el clarividente y el que llega a alcanzar lo que hizo San Juan es porque tuvo la sabiduría, la capacidad de acelerar esos vórtices, que están en cada uno.

            Hay, como dijimos, 7 vórtices: dos que tienen que desenvolverse en el cerebro, uno en la garganta, uno en el hígado, uno en los genitales y dos en las rodillas; se van acelerando por la capacidad que desarrolla cada uno para encontrarse a sí mismo. Encontrarse a sí mismo es desenvolver el potencial divino, que en un principio ha recibido toda la humanidad como patrimonio latente, pero que ahora tiene que dedicarse a desenvolverlos.

            El Verbo construye el Universo a través de la armonía y el Verbo es palabra creadora; palabra creadora que podría estar en función en cada ser, pero observen bien, lo más común es el lenguaje deformado; parece ser un placer decir palabras que deforman el propio lenguaje; es un placer, decimos, el hablar mal. Nosotros procuramos corregir: ¿por qué ésta modalidad? ¿por qué ésta otra? ¿por qué?  Pero las personas nos dejan y se olvidan y siguen hablando mal, porque ser “snob”, es popular, es la costumbre.

            El creer que la espiritualidad es algo curioso y extraño es un error espantoso; espiritualidad es revelarse a sí mismo y construir definitamente en el sentido verdadero. ¿Cómo van a crecer esos vórtices internos si no son por cultivar cualidades y virtudes?. Cuando decimos que la palabra se usa para construir, lo decimos para evitar la costumbre de deformar el lenguaje y aún peor, usándolo en sentido egoísta, usándolo en sentido de observación y crítica destructiva para los demás, en fin, en una forma inadecuada y mal uso de la palabra.

            Dijimos que de los vórtices que están en desenvolvimiento, uno está en el cuello, en la laringe. La primera raza humana, conocida como los Lemures de la antigüedad, enfrentaron un medio en que los animales se desenvolvieron en tamaño descomunal, hoy la ciencia reúne los restos de esqueletos encontrados y armados dan un tamaño colosal; esos enormes animales eran comandados por los antiguos Lemures. ¿Que ser, hoy en la Tierra, siglo XX, sería capaz de enfrentarse a esas enormes bestias, que dan pavor sólo de pensar el tamaño que tenían? ¿Cómo el lemur los guiaba?. Apenas, haciendo uso del poder que tenía en la expresión. No emitía el lemur antiguo el lenguaje, porque lenguaje no existía todavía; se fue organizando después; pero emitía sonidos creadores que comandaban a esos animales. Hoy se ha perdido ese poder y queremos llevar la atención sobre esa périda.

            Cuando decimos que hablar frivolidades no corresponde es por este motivo; hay que empezar a hacer una cierta economía, especialmente en la expresión; la expresión hay que empezar a educarla y usarla en el verdadero sentido. Todo lo que emane de cada uno tine que ser un principio creador armonioso; para que sea posible alcanzar un destino mayor, es preciso que el ser humano vuelva a ser creador y la palabra es un medio más directo y más inmediato. Se sabe que cuando usamos la expresión en forma constructiva, se consiguen resultados, pero se menosprecia ese valor y se mal usa constantemente.

            Vds. observarán que el primer elemento de trabajo fue la agricultura, labrando la tierra densa; después se fue haciendo uso del agua, como fuerza motriz y para los viajes, etc.; la aviación es un medio totalmente moderno, de este siglo, se está dominando los aires, todavía la última novedad es el uso de la fuerza atómica; están viendo una sutilidad cada vez mayor en las posibilidades humanas y nos olvidamos de nombrar la electricidad como una fuerza que ya se está aprovechando.

            Se va haciendo evidente la necesidad humana de ir capacitándose más y llegar a desenvolver un mayor valor, para enfrentar condiciones más sutiles, pero para que se enfrenten estas condiciones es preciso un equilibrio mayor y perfecto. La ciencia es ambiciosa, ama la creación e imagina producir vida; por ahora no será posible; todas las tentativas fracasaron; todavía no se le concede al ser humano crear vida y lo que se parezca en un error.

            Todas las condiciones presentes son condicionadas y el mundo no percibe que está en un ambiente que es completamente dirigido, en el sentido de limitación en entendámonos, no es jamás dirigido al error, es limitado para producir nada más que aquello que pueda ser útil, como ley de consecuencia, para su aprendizaje; por este motivo, no puede, ni le es permitido crear vida por ahora porque se correría el riesgo de crear anormalidades, éste es el hecho, todavía no alcanzó el verdadero equilibrio para que la humanidad pueda producir vida; y sin embargo las tentativas de la ciencia son producidas por un impulso intuitivo, que le dice que algún día será posible. El crecimiento que se espera del ser humano, para el futuro, son atributos al igual que el creador; el Creador procura producir en cada ser humano condiciones cada vez más adelantadas que todavía no son bien aprovechas ni interpretadas y ser producen solamente las condiciones que conocemos. Si hubiera ya esa armonía inicial y esencial a la que queremos hacer cuestión, el adelanto sería otro. Para eso está la experiencia en la Tierra, un proceso preparatorio de desenvolvimiento correctivo, para algún día transformarse el adelante en una condición permanente y creadora.

            Si  un San Juan consiguió llegar a separarse de sus vehículos y trasladarse conscientemente a los mundos superiores, no está mostrando una anormalidad, está dando un ejemplo de lo que el ser humano puede alcanzar y que debe alcanzar en su progreso y en su adelanto. El equilibrio perfecto, la armonía perfecta, hace que el ser se desligue de sus vehículos conscientemente y enfrente condiciones de mundos superiores, sumamente más adelantados, donde recibirá instrucciones de acuerdo. El ser humano ve las condiciones físicas, ve el movimiento dinámico de las condiciones modernas, actuales, imagina que la actividad de la Tierra es extraordinaria. Están, sin embargo, invertidas las realidades; no existe nada en la Tierra como invento, lo que se produce en la Tierra son descubrimientos. Los mundos superiores son las matrices de todo lo que después existirá en la Tierra. Posiblemente les cueste admitir este principio, porque creen que los mundos invisibles, como no son visibles a los ojos, creen que son mundos estáticos, de ninguna actividad, cuando lo cierto es totalmente lo contrario. Los mundos superiores son de un dinamismo y de una actividad tan enormemente adelantada que el ser humano hoy, todavía, no puede vivir en ellos normalmente, conscientemente; vive en las horas del sueño en los mundos superiores, noche a noche y al día siguiente no trae recuerdos; si los trae, los trae nada más que poco claros, poco útiles, salvo ciertas enseñanzas que se dan de propósito para auxiliarlo.

            La educación rosacruz es para ayudar a equilibrar al ser humano y hacerle alcanzar facultades superiores que están esperando ser desenvueltas, las horas del sueño son tan activas como las horas del día, pero por ahora inconscientes. Es una contradicción, es para que los ojos físicos se supediten exclusivamente a las condiciones concretas y se crean que sean las únicas estables; absolutamente no es así. La máquina humana se para en las horas de la noche y el ser expulsado, quiera que no, sale para el mundo espiritual, su mundo de origen y ahí espera, mientras se restaura su cuerpo y al día siguiente, restaurado, regresa a él, trayendo vagos recuerdos. ¿Cuál es la posibilidad? Aprovechar las horas del día, en la parte consciente, en las horas de vigilia, aprovechándolas mejor, en el sentido verdadero, construyendo modalidades internas de equilibrio, en donde la pasión y los errores vulgares van siendo desalojados pacientemente y con cuidado; la virtud no tiene que ser un milagro, la virtud tiene que ser una condición permanente y común, Cuesta, pero es preciso alcanzar la virtud; es una condición para llegar al adelanto verdadero. Entonces, los vórtices de que hemos hablado se irán acelerando, al acelerarse abren la visión de los mundos superiores a voluntad, en donde está la verdadera vida, las causas de todo lo que existe en la Tierra, que es su consecuencia.

            No estamos invirtiendo valores, estamos procurando dar valor a lo que realmente tiene. La Tierra es una consecuencia de la actividad de los cielos; los cielos construyen en forma armónica y la Tierra sirve como experiencia para la evolución. Como estamos ante esa realidad, cumplamos las exigencias que tiene la existencia; no malgastemos los días y el tiempo, porque el tiempo es valor que producirá de acuerdo a como lo empleamos. Si lo empleamos bien, alcanzaremos buenos resultados, para los cuales se nos ha posibilitado volver. Volver es una oportunidad de adelanto, es una ocasión que se nos ha concedido y emplear la existencia en un sentido completo y eterno es el éxito de nuestro pasaje por la Tierra.

            Dirigiendo directamente hacia el bien, hacia lo eterno, hacia lo inmortal todos nuestros esfuerzos, surgirá una aurora nueva y una modalidad y vida nueva para la humanidad; desaparecerán condiciones que existen exclusivamente como experiencia. La materialidad absorbió al mundo y la materialidad hará sucumbir al mundo, si es que no se hace un viraje a tiempo; estamos hablando de un viraje a tiempo, porque las condiciones están tornándose cada vez más penosas. Para hacer reflexionar y decidir vivir en un sentido nuevo y diferente. Es nada más que tener un poco de información, es nada más que tener un poco de alcance, para ver cómo se precipitan los hechos.

            Cuando principía un ciclo de existencia y cuando un nuevo siglo comienza para la Tierra, se prueba brindar a la humanidad nuevas posibilidades. La Filosofía Rosacruz surgió en la primera década del siglo, para servir como nueva instrucción y ha despertado el interés en los espíritus cultivados, en los espíritus ansiosos de progreso. Además, del Renacimiento enseña la Ley de Consecuencia y cómo opera; está de acuerdo a la lógica, las causas producen sus efectos y los efectos producen enseñanza: éste es el régimen. De acuerdo a lo que cada uno realiza va a recoger, como una modalidad operativa en la escuela que está, que es la propia vida. El siglo ha ido avanzando; estamos en la parte final, en la que se recoge el resultado y asistimos a condiciones cada vez más limitadas, cada vez más difíciles, como advertencia final. La Filosofía Rosacruz quiere instruir, para que la humanidad, cambiando, pueda evitar medidas más severas.

            Todavía, cuando dudamos en parte del resultado del valor de la inteligencia, lo hacemos, porque los hechos lo confirman y vamos a dar un ejemplo: cuando iban a precipitarse los acontecimientos en Francia, en el siglo pasado, en el que iba a sucumbir la clase que dirigía, se sabe fehacientemente, que un iniciado con el nombre de Conde de Saint Germain procuró advertir, ayudar y evitar que se llegara a extremos mayores; todo fue inútil; la humanidad no escucha.

            Todavía, lo que no todos saben, en el primer conflicto mundial, cuando Rusia intervino surgió un sacerdote - que el error humano lo ha calificado equivocadamente – una figura salvadora, que se tornó legendaria, porque guió y ayudó a un pueblo a evitar una derrota; un pueblo que tenía que salvarse en esa oportunidad; y citamos estos dos ejemplos,  que son conocidos por los estudiosos, para demostrar. Jamás los cielos abandonaron a la Tierra; se procuró en todos los tiempos guiarla y  ayudarla. El mensaje que la Filosofía Rosacruz quiere transmitir es de concordia, comprensión, para despertar otros valores; no resignarnos a las condiciones comunes, que no deben de absorbernos, sino cumpliendo, como siempre decimos, nuestros deberes y las exigencias que el medio tiene, pero emplear la existencia en un sentido superior de cultivo de las cualidades internas, que hagan un ser mayor del que vino; que hagan que el ser que regrese sea mayor que el que ingresó en la Tierra. Si regresamos con una tamaño un poco mayor, es porque aprovechamos la oportunidad que ofrece cada nueva existencia para el adelanto de cada uno.

            Amigos, recordemos que San Juan habla del Verbo, del Verbo Creador, invitándonos a imita y colaborar en las condiciones creativas universales de Dios, con la armonía que ellas son realizadas y que nuestro desenvolvimiento sea tan armónico como es necesario, para que nuevas y más completas facultades consigamos desenvolver.

            Que la prisión que hoy es el cuerpo humano deje de ser algún día, para tornarse una casa cómoda, en la que su habitante, entra y sale a voluntad. No es ilusión, es posibilidad; facultades que grandes seres demostraron a través de los tiempos y que cada ser puede alcanzar.

            Este es el mensaje roscaras: hacer algo más en un sentido eterno que lo que dicten las condiciones materiales, que son nada más que fugaces y transitorias. Este es nuestro mensaje de hoy.-

 

                                                                                                          2/9/82.

CONFERENCIAS ROSACRUCES

 

 

 

 

 

SANTUÁRIO ROSACRUZ MAX HEINDEL

 Fundador: Roberto Ruggiero

 

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