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 SANTUÁRIO ROSACRUZ

Max Heindel

 

 REVELACIONES DE LOS ROSACRUCES

por Roberto Ruggiero Grimaldi

III. La Biblia, en su sentido esotérico, según las Enseñanzas Rosacruces de Max Heindel y La Revelación del Apocalipsis.

 

            La Biblia es la reunión de las sagradas escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento, remontándose las que primero fueron escritas de 11.700 a 1.300 años antes de la Era Cristiana. La principal dificultad para su interpretación reside en que quienes la dictaron vedaron expresamente su significado, para preservar sus enseñanzas. No fueron escritas para todos, sino solamente para los Iniciados, que debían conducir al pueblo hebreo. Por el mismo motivo el Señor Cristo se expresó por parábolas, aunque dio el conocimiento a sus discípulos. Esta es la razón por la que los investigadores sinceros tienen que hacer grandes esfuerzos para comprender la Biblia, cuando no poseen el conocimiento oculto que los habilita. Y aún otros motivos perjudicaron su entendimiento, como, 1o.: la difícil interpretación del hebreo antiguo., 2o.: las múltiples traducciones realizadas, no siempre fieles; 3o.: el haberse perdido los originales primitivos. El hebreo antiguo se escribían uniendo las palabras (unas con las otras) y sacando las vocales, lo que dificultaba enormemente su comprensión; siendo posible hasta dos interpretaciones de ellas, como acontece en el inicio del Génesis “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” que también puede ser leído así: “Tomando de la siempre existente esencia, la doble energía, formó el doble cielo”. Las múltiples traducciones sufrieron aún la influencia de la época, como la del Rey Jaime - la más popular actualmente en Europa y América - que en el decreto que autorizaba su traducción, prohibía toda afirmación que perturbara las creencias existentes y debemos considerar, todavía, que de sus 47 traductores solamente tres eran eruditos en el hebreo antiguo, de los cuales dos murieron antes de ser traducidos los Salmos. Es evidente, por lo tanto, los errores que pueden haberse deslizado.

El Génesis

            Ya en su comienzo, presenta aparentes equívocos cuando afirma en el primer capítulo que el hombre fue el último en ser creado, para de inmediato decir, en el segundo capítulo, que fue el primero, lo que es motivo de enorme confusión. Igualmente la afirmativa de que la Creación fue realizada en apenas siete días hace que la ciencia se muestre incrédula de la religión, porque las investigaciones de la moderna Geología sobre la corteza terrestre, hasta donde ha podido penetrar, demuestran un proceso de formación lentísimo, que abarca milenios. Como la finalidad de la Filosofía Rosacruz es justamente esclarecer e informar, presenta el plan completo de la Creación, haciendo comprensibles las afirmaciones bíblicas. El privilegio de la Filosofía Rosacruz de revelar verdades que hasta ahora permanecían veladas, es motivado por el evidente desenvolvimiento de la mente humana que está en el presente en condiciones, por el crecimiento efectuado en los millares de años transcurridos, de comprender la Creación de Dios; también por un cierto control adquirido sobre los sentimientos y pasiones, para lo que la propia razón, hoy desenvuelta, obra como barrera, limitando su indebida expansión. En el tiempo que fueron escritas las sagradas escrituras no se podía instruir a la humanidad toda indistintamente; en general, no estaba en condiciones de responder y sí apenas una minoría, que habiendo seguido por el camino de la virtud, tenía alcanzado las cualidades mínimas exigidas.

            La Filosofía Rosacruz confirma las afirmaciones científicas de formación lenta, revelando que la “Manifestación” se realiza a través de siete grandes y demoradísimos Períodos - que comprenden hasta siete dimensiones - que la Biblia llama días, usando de un simbolismo. En estos Períodos la onda de Espíritus Virginales, que es el actual reino humano, fue envolviéndose en cuerpos de creciente densidad, siguiendo un proceso de endurecimiento y organización paralelo a la propia Tierra. Ha sido posible un cuerpo denso como el que poseemos hoy, solamente cuando se llegó al Período Terrestre. En los anteriores Períodos nuestra condición física, era sutil, acompañando la condición intrínsica de cada uno de los Períodos pasados. Es pues a la forma que se refiere el primer capítulo del Génesis, que fue la última a materializarse como está actualmente.

            Para comprender la afirmación del segundo capítulo del Génesis, de que el hombre fue primero que los animales y demás reinos, tenemos que pasar a considerar la vida y no la forma. En el primer Período, llamado de Saturno, fue cuando comenzamos nuestra Evolución. Los animales comenzaron en el segundo Período, el Solar. Los Vegetales comenzaron en el tercer Período, el Lunar. Los minerales son la última onda de Espíritus, que comenzó en el presente Período, por esto es que, como nueva onda, ocupa el cuerpo más inerte. Por esta sucesión vemos el orden y tiempo en que cada uno de los cuatro reinos entró en la Evolución, confirmando que el Espíritu Humano es más antiguo que los otros reinos y, por lo mismo, el primero que comenzó; justifícase así lo que dice el segundo capítulo, que considera la vida. Nuestra onda de Espíritus Virginales es la más antigua.

La Costilla de Adán

            El Génesis relata de forma pintoresca como Eva fue creada de una costilla de Adán. Esta afirmativa ha levantado muchas críticas entre los escépticos, no sin cierta razón, pero cuando es leída con conocimiento, puede ser comprendida. Adam no representa apenas a un hombre, sino a la humanidad toda, cuando aún no se había dividido en sexos. En el primer estado el ser humano era hermafrodita, es decir, manifestaba los dos polos y procreaba por sí mismo, sin necesidad de otro ser, su constitución era otra, mucho más simple. Fue justamente la necesidad de contar con un organismo más complejo, capaz de tener cerebro, que motivó la separación de los sexos: una parte de la fuerza procreadora fue dirigida hacia arriba, para construir el cerebro y alimentar la laringe. Siguiendo la ley que cuando algo se gana tiene que perderse algo también, perdió su condición hermafrodita, surgiendo por primera vez el sexo separado o sea el hombre y la mujer. No es un pérdida que tengamos que lamentar, pues el cerebro es la mayor conquista alcanzada, nos permitió manifestar la razón, como individualidades inteligentes y como paso preliminar para, algún día, transformarnos en creadores, conjugando la actividad del cerebro con la laringe, que en un principio formaba parte del órgano creador. Lo que antecede quiere expresar el relato de la costilla, pues la palabra original puede ser leída también como lado y entonces se hace evidente su significado: lado o sexo, que el ser humano, en aquel primitivo estado, perdió un lado o sexo, para hacer posible el cerebro y es el motivo de haber surgido los sexos masculino y femenino, polo positivo y negativo separados, como lo fue de ahí en adelante. La relación que existe entre los órganos de reproducción con la laringe y el cerebro son muy

comprobados por la ciencia: la pubertad marca la mudanza de la voz y el abuso de las fuerzas generadoras lleva a la idiotez. Es lo que justifica que los grandes pensadores sean generalmente poco inclinados al acto sexual, dirigen toda su fuerza creadora para el cerebro y la laringe.

El arco en las nubes

            Haciendo uso del mismo entendimiento que expresamos, pasan a ser fácilmente comprendidos los pasajes bíblicos que siguen. No es motivo de confusión, para el que posee la clave, que el comer una manzana haya motivado la expulsión del Paraíso, cuando unimos el acto de comer la manzana al acto creador. Le estaba prohibido a la humanidad primitiva el comer del “Árbol del Conocimiento” o sea practicar la unión de los sexos arbitrariamente, pues la humanidad desconocía los momentos planetarios propicios o favorables para realizarlo. Recordemos que primeramente era realizado el acto creador en grandes templos, bajo el cuidado de los Ángeles que tenían a su cargo la propagación. Pero la humanidad desobedeció. Eva instigó a Adam, por inspiración de Lucifer, el Ángel Rebelde y las consecuencias se manifestaron prontamente: produjeron el dolor y el sufrimiento, que hasta entonces habían sido desconocidos, como está explicado en el tema anterior, en la parte que trata de la Caída de la Humanidad.

            Por la desobediencia, Jehová, el Espíritu Santo, expulsó del “Edén” a Adam y Eva - o sea a la humanidad - para evitar que “comieran del Árbol de la Vida”- Esta medida punitiva fue, en verdad, misericordia: evitó que aprendiéramos a perpetuar los cuerpos primarios de aquel entonces, lo que hubiera sido nefasto, pues permaneciendo en los mismos cuerpos hubiera impedido la posibilidad de usar de nuevos cuerpos, mejor formados, de acuerdo al progresivo adelanto de la humanidad. Esto merece una comprensión cuidadosa: el “Jardín del Edén” era de condiciones etéricas, de lo que está formado el Cuerpo Vital, perpetuando el Cuerpo Vital no hubiera habido muerte y hubiéramos quedado condenados a habitar permanentemente el Cuerpo primitivo y simple de aquella época. Por esto fuimos encaminados a la Tierra, o sea a condiciones más concretas y muriendo y renaciendo constantemente, fuimos habitando sucesivamente cuerpos cada vez más perfectos, hasta alcanzar la maravillosa organización actual, con sus ilimitadas probabilidades de pensamiento, sentimiento y acción.

            A pesar de la desobediencia, nunca dejamos de recibir una permanente ayuda. Esta ayuda fue de acuerdo a como nos íbamos comportando, usando del libre albedrío. Cuando el Continente Atlántico estaba pronto a desaparecer debajo de las aguas, para inaugurar nuevas condiciones en otras tierras más secas, fueron encaminados para el Este aquellos que deberían sobrevivir, para servir de simiente a nuevas razas. Estaba iniciándose una nueva Época, la Época Aria actual. Esta Época se caracteriza por atmósfera seca, en contraste de la humedad anterior. En medio del nuevo cielo limpio apareció una nube oscura, de donde partió un relámpago y un trueno que asustó a los seres que pidieron ayuda al Guía, diciéndole: Es que ahora vamos a ser destruídos a lo que el Guía celeste que los conducía respondió, mostrándoles un hermosísimo Arco Iris que cruzaba los cielos por la primera vez, en una atmósfera seca, como una forma protectora que a todos quisiese envolver, con su cautivante y multicolor luz: No, mientras ese arco aparezca en los cielos, las estaciones han de sucederse unas a las otras y las humanidad continuará protegida por ese Arco de Esperanza y de luz, como luz es Dios que está en los Cielos. Y así continúa levantándose en los cielos el Arco Iris, trayéndonos un constante mensaje de la presencia y protección de Dios para todos nosotros, sus hijos. Si cuando aparece el Arco Iris pudiéramos ascender a una montaña o más alto aún, podríamos ver que se completa en un arco perfecto. Los siete colores que se manifiestan son una expresión de la Omnipresencia de Dios: Mucho quiere expresar: aparece generalmente cuando el Sol cruzó el zenit y sigue su camino al horizonte, en declinación, lo que tiene alentador significado espiritual: el Sol representa la abundancia. Para mirar el Arco Iris tenemos que apartar la mirada del Sol o de la abundancia material que declina y mirar para el Arco Iris o Esperanza que se proyecta a nuestro frente, siempre con una nube oscura que le sirve de fondo. Nube oscura que simboliza dificultades o desastres en determinado momento de nuestro sendero, para que sepamos levantar nuestra mirada a la vida superior, a la vida espiritual, a la vida eterna en comunión con Dios.

El nuevo Evangelio

            El nuevo Evangelio es una terminante prueba del constante amparo celeste que recibimos. A través de todo el Antiguo Testamento se hace evidente que la desobediencia y el abuso del poder procreador desenvolvieron el egoísmo y la separatividad, creando los choques entre los hombres que pelearon unos con los otros, en forma constante y equivocada. Los Profetas sin embargo se suceden, manteniendo principios religiosos que limitan, hasta cierto grado, los desórdenes. Cuando mayor era la oscuridad espiritual, vino un Salvador, aportando nuevos principios de perdón y amor. La misericordia de Dios se manifiesta así nuevamente, enviándonos a su Hijo bien Amado. Y los libros de las sagradas escrituras son enriquecido con cuatro evangelios que nos relatan el nacimiento, vida y obra de nuestro Señor Cristo - Jesús y sus discípulos. Más a pesar de ser un aporte diferente, para una época diferente también, es presentado igualmente en forma simbólica y en parábolas, descubriendo su completo significado para los pocos solamente. Es presentado un pesebre para servir de lugar de nacimiento a un “niño inmaculado”. Lo más puro que podía nacer en el mundo se encuentra en la suciedad de un pesebre y rodeado de toda clase de animales. No se precisa mucha imaginación para sentir en este cuadro el propósito de mostrarnos un espejo fiel del estado de atraso de la humanidad y no, precisamente, el lugar en que nació el niño Jesús, como hoy podemos comprender. Sus padres fueron lo más puro que existía: María virgen en espíritu, que no “conocía” hombre, como le respondió al Ángel Gabriel, era hija de sacerdotes. José, hijo de la Viuda, que significa Iniciado, era un “Tekton” o sea un Constructor de Templos (confundirlo con un carpintero muestra la mala traducción y el desconocimiento). En verdad el nacimiento se dio en la Comunidad santa de los Esenios o Terapeutas, “los vestidos de blanco” como les llamaban, muy devotos y piadosos. Fueron precursores de la asistencia social y creadores de pronto - socorros que establecían en las entradas de las ciudades, para recibir y curar gratuitamente a los viajeros que llegaban heridos, despúes de viajar por los precarios y peligrosos caminos de aquel entonces. Los Esenios, como consecuencia de su elevadísima cultura espiritual, vivían en ambientes muy especiales, separados de la masa del pueblo y pasaban casi como desapercibidos, de ahí que no fueran nombrados en la Biblia, (los citan solamente Flavio Josefo 37 - 97 D.C. y Filón de Alejandría 25 A.C. - 50 D.C.) pero muy bien conocidos en cambio, por los que estudian ciencia oculta cristiana, como una rama de la Gran Fraternidad Blanca de Misterios de Egipto. Así, como médicos que eran, dieron los más extremados cuidados a María y al recién nacido, en medio de las más rigurosa higiene y con el mayor confort, en grandes rutas que existían en aquella época en la Palestina, fuera de las ciudades. ¿ Qué quiere significar el pesebre entonces ? ¿ Qué representan los animales en este símbolo de la Biblia?. Es más una útil lección, mostrando el contraste entre la categoría espiritual de Jesús y el atraso del mundo, con sus bajas pasiones, ignorancia y promiscuidad, representado por la presencia de los animales.

            Los doce primeros años de Jesús fueron pasados en un gran monasterio de Asia Menor, donde grandes sacerdotes le suministraron conocimientos religiosos con los que sorprendió a los “doctos”, cuando se presentó ante ellos, como correspondía de acuerdo a la ley. Después continuó sus profundos estudios y cuidadosa preparación, pasando por los mayores templos de Iniciación, en Santuarios que existían en la época para los que se preparaban, y ya con 30 años, dando pruebas de estar preparado, se sometió al bautismo, en las aguas del Jordán, para el ministerio público que realizaría el Cristo Cósmico.

            La Biblia no narra la preparación de Jesús, que pertenece a la parte oculta, no revelada. Solamente lo presenta a los 12 años y después de los 30 en adelante y se deduce que haya podido pasar esos años en un banco de carpintero. Pero la imaginación popular es cautivante ese evidente salto o pase de magia, entre un menester, muy noble pero humilde, en la supuesta carpintería de José y el más alto Ministerio de Salvador del Mundo. Pero por lo contrario, los conocimientos esotéricos esfuérzanse por explicar que no existen tales saltos en el progreso del Espíritu. Que el progreso, para ser cierto, es lento, laborioso y consecuencia del esfuerzo, tenazmente dirigido para el bien obrar y para el cultivo y desenvolvimiento de la inteligencia. El cuidado de la Filosofía Rosacruz es, primordialmente, en el sentido de esclarecer hechos, haciendo evidente que no existen “milagros”, sino apenas “conocimiento aplicado”. El Señor Cristo afirmó, robusteciendo este concepto, que llegaríamos a hacer hasta más de lo que Él mismo había realizado, pues sabía que nuestro destino era y es capacitarnos. Y es como tenemos que pasar a analizar todas las extraordinarias curas que realizó. Como es un Espíritu Solar, habitante del Sol que es el productor de energía vital y siendo profundo conocedor y manipulador de esa vitalidad, atraía por el poder de su Voluntad y su sabiduría, la nota vibratoria que faltaba en cada caso, a cada uno de los enfermos. O sea, eliminaba la deficiencia vital que producía la enfermedad y el enfermo curaba instantáneamente. Toda enfermedad es consecuencia de producirse primeramente una deficiencia en el Cuerpo Vital, que después aparece en el Cuerpo Denso. La Resurrección de Lázaro fue por motivo diferente, posiblemente el caso más sorprendente, pero el asombro o la sorpresa la recibe el que pasa a conocer lo que verdaderamente aconteció. No fue caso ni de cura ni de muerte. Cuando fue avisado el Señor Cristo declaró que no estaba muerto Lázaro, así la Biblia lo afirma: “Lázaro duerme” - S. Juan 11: 11 - y no atendió al primer llamado, dejó pasar cuatro días necesarios para que terminara el plazo de una Iniciación que estaba realizando Lázaro fuera de su cuerpo, por mandato del propio Cristo, por ser Lázaro un Espíritu muy adelantado. Es entonces que le llamó y, naturalmente, Lázaro regresó y reanimó su cuerpo. Nunca puede ser transgredida una ley, como sería en este caso, si hubiera habido muerte. El notable hecho científico moderno de reanimar un corazón, es posible cuando no se rompe el cordón plateado, roto éste, la muerte es definitiva.

 

El Perdón de los Pecados

            El “Perdón de los Pecados”, que fue posible con la venida del Señor Cristo, no quebranta la ley del Espíritu Santo. La dirección del Espíritu Santo se ejerce por el principio de que toda falta debe ser equilibrada con la lección o corrección correspondiente. Es una misión correctiva, pero nunca vengativa, aprendemos por las sabias lecciones que recibimos que van influenciándonos lenta pero persistentemente y consiguiendo, en el fin, que nos reformemos, dejando de practicar el mal, para practicar el bien y la virtud. Esta es la finalidad de la ley: impulsarnos para el progreso y continúa siendo cumplida. ¿ Cómo se justifica el perdón entonces ?. Vamos a intentar explicarlo. El Señor Cristo es el Señor del Amor, que con Su venida vivificó en todos el principio unificador del Espíritu de Vida. Se ha producido en cada uno una sensibilidad mayor, por la presencia y acción del Señor Cristo y la conciencia de cada uno es más aguda que antes. Sentímonos impulsados a la reforma y si por un poderoso esfuerzo de nuestro poder espiritual - arrepintiéndonos profundamente de los posibles errores cometidos - dejamos de practicar el mal y seguimos definitivamente por el sendero del amor y del servicio en el bien a los demás, cesa la acción de la ley, porque fue alcanzada su finalidad que es la reforma, entonces nuestros pecados son perdonados. La restitución, a los que por ventura hayamos perjudicado con nuestra equivocada actitud, será efectuada igualmente por los Grandes Ángeles que cuidan del destino humano, si es que no podemos hacerlo ya personalmente.

            Por mandato del propio Señor Cristo los Evangelios evitaron de referirse al Renacimiento y debe ser comprendido el por qué. La promesa del “Perdón de los Pecados” funciona como un propulsor para el crecimiento espiritual de los Espíritus débiles y actúa para fortificarlos. La posibilidad de que en una vida apenas se alcance todo el adelanto, obra como un acicate para aumentar el esfuerzo individual y hace también que no se sienta tanto el peso de la cruz que cada uno debe alcanzar, con la dulce esperanza de un cielo eterno, de una recompensa inmediata. Es evidentemente una creencia principalmente para los Espíritus que aún precisan apoyarse en esta ayuda, para esforzarse, pensando que el relativamente corto período de una vida es suficiente. De otra forma disminuirían sus esfuerzos y realizarían menos. Es una medida piadosa, hasta que aprender a reformarse por sí mismos y el “Perdón de los Pecados” se hace efectivo. Aquellos que, por lo contrario, están fuertes espiritualmente, reciben la enseñanza del Renacimiento y valorizan debidamente cada existencia, como un grado más en la escala de la Evolución. El no recordar vidas pasadas es una medida sabia para evitar renovar antagonismos del pasado.

            El Señor Cristo trató el Renacimiento con sus discípulos, lo que se hace evidente cuando les dice “si creían que Él era Elias” y aún agrega que “Elias había estado y le habían hecho todo lo que quisieron”. Referíase a San Juan el Bautista, confirmando el Renacimiento.

            Existe todavía otro motivo porque los Evangelios no se refieren abiertamente al Renacimiento: fue una iniciativa que fracasó en la India. El conocimiento de la existencia de otras vidas hizo indolente al Indio, que no se esforzó, dejó de tener el dinamismo que caracteriza al Occidental, y que es una prueba o muestra de adelanto.

El Plan de Salvación

            El Apocalipsis, con que termina el Nuevo Testamento, es un manual de ejercitamiento esotérico exclusivamente para Iniciados. No es una profesía, fue escrito con un extremado cuidado para ocultar su verdadero significado, reservado para los que se preparen, y la maldición final es para que nadie se atreva a modificar su contenido. Tomaremos, para análisis, lo referente al Plan de Salvación, donde aparece que serán salvadas solamente 144.000 almas. De ser así sería un terrible plan de destrucción, pues tomando un corto número de generaciones tenemos una cantidad enorme de billones de almas creadas, lo que 144.000 nada representaría y se hace evidente que Dios no podría crear Almas para después destruirlas. El significado tiene que ser otro. Para ayudarnos en el entendimiento vamos a recurrir a analogías que tiene el número 144.000 con el número de la Bestia, que es el número de la humanidad, 666 y el número de Adam o ADM que equivale numéricamente a 1 + 4 + 40. Cada uno de éstos números sumados entre sí dan 9.

            El número de la Bestia en el Apocalipsis dice explícitamente que es el número de la humanidad o sea 666, lo que sumando 6 + 6 + 6 es 18 y 8 + 1 es 9, tenemos entonces que el número de la humanidad es el 9 que lo vamos a encontrar repetido en todos los casos que trate de la humanidad. Es por esto que en el antiguo hebreo y en el griego que no tenían números, oficiando las letras como números, el nombre de la humanidad ADM equivale A a 1, D a 4 y M a 40, que sumando 1 + 4 + 40, tenemos nuevamente 9. Por esto el Plan de Salvación es para 12 tribus de 12.000 almas cada una, lo que hace 144.000, donde está expresado nuevamente el número 9 o sea 1 + 4 + 4   + 000 = 9 y pasa entonces el Apocalipsis a revelarnos que será toda la humanidad salva, porque representa el número 9 de la humanidad, Cristo, que viene a salvar la humanidad, es crucificado con 33 años, número que está nuevamente oculto el 9: 3 X 3 = 9, lo que significa que se sacrifica por toda la humanidad.

            Así que está previsto que todos llegaremos al final de la Evolución. Que a pesar de nosotros haber seguido el sendero de la desobediencia inicial, el amor de Dios para todos, hizo que recibiéramos una permanente ayuda en todos los tiempos, como lo constatamos conociendo el sentido esotérico de la Biblia. Cuando no nos convenía que continuáramos en las condiciones etéricas del “Jardín del Edén”, por el peligro de perpetuar cuerpos aún muy primarios para nuestro perjuicio, nos fue dada la Tierra, o sea condiciones concretas, no faltando nada para nuestro crecimiento evolutivo. Paralelamente nos fueron dados grandes y sabios guías visibles, para que nos ejercitaran en el desenvolvimiento de nuestros poderes y cualidades espirituales. Cuando el antiguo continente Atlántico era ya inadecuado para el progreso y para que recibiéramos un impulso nuevo, fue hundido en las aguas, para darnos nuevas tierras al Este más secas y propias para la Época Aria, que comenzaba en aquel entonces. Y para confirmarnos de forma permanente la ayuda celeste de Dios, pasó a levantarse en los cielos el Arco Iris, certificándonos su Omnipresencia y como símbolo de Su augusta asistencia. Y aunque el Espíritu Santo, Jehová, continúe oficiando de forma permanente en la dirección de nuestra presente etapa evolutiva, guiándonos por las leyes gemelas de Consecuencia y Renacimiento, y dando a cada uno lo que le corresponde según sus méritos, todavía, la misericordia de Dios hace que el Ezcelso Espíritu Solar de Cristo conviva con nosotros, anualmente, para iniciar una nueva ayuda, por el Perdón de los Pecados acumulados del Mundo. Y los nuevos Evangelios son una Escuela de amor y pensamiento para la Nueva Edad, en que tendrá que florecer la Fraternidad Universal entre los hombres, para ser nosotros dignos de Dios que está en los cielos. No son una utopía los sentimientos altruístas que poco a poco se acentúan en la humanidad, porque la supremacía el más fuerte va dando paso a la protección del más débil y el amor y la tolerancia derrumbarán, finalmente, las terribles barreras creadas por el egoísmo, hasta que la humanidad toda se abrace fuerte y definitivamente.

            La devoción a Dios y la unión con Dios cultiva las fibras más sensibles de nuestros corazones y el sacrificio permanente del Señor Cristo es un ejemplo vivo y doloroso que sacude nuestra conciencia, como un clamor de alerta, llamándonos a nuestras responsabilidades, a las responsabilidades que tenemos ante la colectividad y el Mundo del que formamos parte. Si ésta colectividad y este Mundo presentan defectos en su estructura moral, no podemos desconocer que aportamos nuestra parte a ello y como buenos pagadores tenemos que contribuir a su mejoramiento. Y si tenemos dudas en la forma de hacerlo, mirémonos en el espejo que el Señor Cristo nos dejó en su pasaje visible, cargando una pesada y terrible cruz.

            Hermano nuestro que nos lees: sólo tenemos un ansia y es el mejoramiento de la humanidad, creyendo firmemente que será posible, si un número cada vez mayor de seres toma para sí el deber de cooperar, con su propio sacrificio, imitando al Señor Cristo y sirviendo de base y ejemplo para los demás.

            La Iniciación se abre justamente para los que dan pruebas de olvidarse de sí mismos y dedican su existencia en bien de los demás, que prueban, así, querer tornarse “Servidores”. Entonces la Iniciación, en los Planos Invisibles, es capacitarlo para ser un Auxiliar Invisible, junto a los Hermanos Mayores, que trabajan, incesantemente, para trasmutar el mal del Mundo.-

 

REVELACIONES DE LOS ROSACRUCES

 

 

 

 

 

SANTUÁRIO ROSACRUZ MAX HEINDEL

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